La Comisión Europea publicó su informe preliminar sobre la competencia en el sector farmacéutico. Existen pruebas de que las empresas originales han realizado prácticas con el objetivo de retrasar o bloquear la entrada en el mercado de medicamentos competidores
Las prácticas respecto a las empresas de genéricos incluyen solicitudes de patentes múltiples para el mismo medicamento (llamados grupos de patentes), el inicio de litigios y pleitos, la conclusión de acuerdos de patentes que limitan la entrada en el mercado de las empresas de genéricos, e intervenciones ante las autoridades nacionales cuando las empresas de genéricos solicitan autorizaciones legales. Estas prácticas, cuando tienen éxito, dan lugar a importantes costes adicionales para los presupuestos de la salud pública – y en definitiva para los contribuyentes y los pacientes – y reducen los incentivos para la innovación. El informe recoge una muestra de medicamentos cuyas patentes expiraron en el período 2000 a 2007 en 17 Estados miembros y estima que habría sido posible realizar unos ahorros adicionales de cerca de 3.000 millones EUR para esta muestra en este período si los medicamentos genéricos se hubieran incorporado al mercado sin demora. El informe también pone de manifiesto que las empresas aplicaron estrategias de patente defensivas, fundamentalmente dirigidas a bloquear a los competidores en el desarrollo de nuevos medicamentos.