Estas fuentes, son de origen públicas, es decir, gubernamentales, o privadas, “entendiendo como fuentes privadas a aquellas que remiten a corporaciones, a trasnacionales y a propios medios de matriz estadounidense”, señaló el representante de Argentina, Víctor Ego Ducrot, durante el encuentro de intelectuales y artistas por la paz, “Armados de Ideas”.
En el trabajo “nos tocó incluir las agresiones de Colombia y EEUU a Ecuador y el impacto del aumento constante de los precios de los alimentos, como fenómeno de una nueva cara hegemónica”, señaló el intelectual.
Avaló la necesidad de aumentar la calidad en la construcción mediática contra-hegemónica para “llegar al sentimiento de la gente, a través de la creación de sentidos comunes; eso es lo que hacen los medios de comunicación: convertir en valores universales un valor de grupo o de clase”. Para ello, instó a revalorizar la categoría de propaganda, porque “el rol de los medios, que es crear sentidos comunes, es el rol de la propaganda en el sentido técnico”.
Para concluir, Ducrot recordó un enunciado de la socióloga argentina Alcira Algumedo, quien dice que la capacidad de influencia de los grandes medios de comunicación es inversamente proporcional a la capacidad de organización y movilización de los sujetos sociales colectivos. Por tanto, señaló que no se debe incluir en la categoría de fetiche a los medios ya que “el problema de la guerra mediática se ganará, en última instancia, en la movilización de los sujetos sociales y esto hay que tomarlo en cuenta al reflexionar en cuanto al rol en nuestra lucha contra le terrorismo mediático”.



