El gobierno español anunció planes de enmendar sus leyes para que a los jueces españoles les resulte más difícil investigar la tortura y los crímenes de guerra cometidos fuera de España.

En los últimos años los tribunales españoles han investigado varios casos destacados en virtud del principio de jurisdicción universal. En 1998, el ex dictador chileno Augusto Pinochet fue arrestado en Londres con una orden internacional emitida por el juez español Baltasar Garzón, quien intentó extraditarlo a España para juzgarlo. La decisión del gobierno de España tuvo lugar días después de que un juez español lanzó una investigación de siete actuales y antiguos funcionarios israelíes por un bombardeo que tuvo lugar en 2002 en Gaza y provocó la muerte del alto líder de Hamas Salah Shehadeh y de otras 14 personas, entre las que se encontraban nueve niños. La Ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni, elogió la decisión de España.