El domingo a la madrugada cuando estaba a horas de iniciarse la mega marcha de maestros oaxaqueños una camioneta explotó frente a una de las barricadas y provocó la muerte de un maestro.

Desde la madrugada del domingo pasado Oaxaca pareció volver al 2006. Se instalaron ocho barricadas simbólicas en las principales avenidas y por último, comenzó una mega marcha magisterial-APPO de varios kilómetros de longitud: todo para recordar el tercer aniversario del frustrado desalojo que la policía estatal intentó realizar contra el magisterio oaxaqueño.
Sin embargo, la manifestación también estuvo llena de pánico, pues una camioneta de la Sección 22 explotó y provocó la muerte del trabajador del magisterio, Alberto Gazga Barenca. Al parecer, el incidente se debió a unos cohetes que estaban en el interior de la camioneta, no obstante el secretario General de la Sección 22, Azael Santiago Chepi, expresó que “no se descartaba que pudieran obedecer a acciones provocadas deliberadamente”.
En la mega marcha estuvieron presentes, contingentes de las secciones magisteriales de Guerrero, Michoacán, Morelos, Baja California, Puebla y Distrito Federal. Así como las organizaciones que conforman la APPO, acompañadas por bandas de música.
Las y los manifestantes exigieron la libertad de los presos políticos Pedro Castillo Aragón, Juan José Martínez Moreno y los 12 presos de San Agustín Loxicha, además que gritaron consignas contra Ulises Ruiz y Elba Esther Gordillo.
Al acercarse a calles del Centro Histórico la multitud coreaba: “Mentira, no es cierto, NADA ESTA RESUELTO”, “Ojo por ojo, diente por diente Ulises Asesino la cuenta esta pendiente”, demostrando otra vez que Oaxaca no está en paz. Tras la marcha, se realizó un mitin en el Zócalo capitalino, donde Azael Santiago Chepi, expresó que la Jornada por la Educación y la Justicia contra la Alianza por la Calidad de la Educación y las posibles reformas a los artículos 3o y 31 constitucionales, continuará hasta llegar a la huelga nacional, si es necesario.