El domingo se cumplieron nueve años del fallido desalojo ordenado por el entonces gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, contra miembros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), situación que dio origen a un movimiento político social opositor al gobierno estatal priísta.

Esto a su vez derivó en poco más de cinco meses de enfrentamientos constantes, más de 500 personas torturadas y 26 ejecuciones extrajudiciales, se informó en la sesión pública que la Comisión de la Verdad de Oaxaca (CVO) realizó ayer en el teatro Macedonio Alcalá. Al acto acudieron 14 víctimas y estuvieron presentes Javier Hernández, representante de la oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas en México, así como la periodista Carmen Aristegui.
El consejero presidente de la CVO, el sacerdote y activista Alejandro Solalinde Guerra, señaló que la Comisión de la Verdad no es el mesías; quisiéramos hacer más, pero lo que nos está mandatado es lo mínimo y lo repetimos: verdad, justicia, reparación y no repetición. Precisó que los resultados de la investigación realizada por la comisión no tendrán carácter vinculante, por lo que tiene un modesto alcance.
Consideró que en Oaxaca se ha roto el silencio y se ha perdido el miedo; por ello, nueve años después, quienes sufrieron diversas vejaciones hablan de lo ocurrido, lo cual ayuda a que los hechos se entiendan con los testimonios de cientos de personas, que han descubierto al menos 500 casos de tortura y 26 ejecuciones extrajudiciales.
Fuente: Jorge A. Pérez Alfonso –  La Jornada