Alumnos y docentes han salido a la calle este miércoles en Grecia en el marco de la huelga de 24 horas convocada por los maestros de primaria (a la que se han sumado los de secundaria y universitarios) para exigir mejores salarios y más financiación de la educación pública, mientras decenas de jóvenes acampaban frente al Parlamento en demanda también de una vivienda asequible. Los organizadores, indignados por el elevado coste de la vida, ven un claro paralelismo de su situación con la de Francia, atravesada por una ola de disturbios y protestas masivas que se originaron con las huelgas de los institutos de secundaria. 

En las manifestaciones en más de 50 ciudades participarán decenas de asociaciones estudiantiles para protestar contra el elevado precio de los alquileres y el alto coste de vida, que obliga a cientos de jóvenes cada año abandonar sus estudios. Funcionarios y profesores de secundaria harán paros parciales durante el día para poder participar en las marchas.  

Ya el martes por la noche, decenas de estudiantes instalaron tiendas de campaña en la plaza Syntagma, frente al Parlamento en Atenas, y en una calle peatonal de Salónica, según pudo constatar la agencia francesa. Se trata de la segunda movilización en una semana para denunciar los elevados costes de la vivienda, que afectan especialmente a los estudiantes.

“Tanto en Grecia como en Francia, exigimos una educación pública y gratuita”, afirmó a la agencia France Presse Katia Koubousidou, representante de los estudiantes de Filosofía y Pedagogía de la Universidad Aristóteles de Salónica. “No será una movilización aislada. Tenemos un plan para continuar con nuestras protestas”, aseguró.

“Grecia y Francia: la revuelta está en todas partes; mismos problemas, mismo enemigo”. “De Grecia a Francia, luchamos por una educación pública y gratuita”, rezaban las pancartas desplegadas en Salónica, una importante ciudad estudiantil.

“La situación se ha vuelto insoportable para nosotros” debido al “coste abrumador de los estudios”, denunció también Katia Koubousidou.

Por su parte, los alumnos y docentes de secundaria protestan contra la falta de infraestructuras y la escasez de personal, y exigen un aumento del gasto público en educación. Según el sindicato de profesores de secundaria (OLME), faltan 15.000 docentes en los centros educativos. En el 2023, Grecia destinó a la educación el 3,3 % de su PIB, frente a una media del 4,7 % en la UE, según datos de Eurostat.

Los docentes reclaman un aumento salarial del 20 % y ayudas para el acceso a la vivienda a quienes reciben plaza en otras ciudades, especialmente en zonas turísticas con precios tensionados. “Casi la mitad de los docentes se ven obligados a vivir con sueldos que no superan los 1.000 euros”, subraya la convocatoria del sindicato DOE. A pesar de los aumentos del salario mínimo en Grecia desde la crisis financiera, este no supera los 920 euros netos.

DOE también denuncia que hay “decenas de miles de vacantes” en las escuelas públicas y que las malas condiciones de las instalaciones educativas “ponen en peligro la vida de alumnos y docentes”.

El principal sindicato del sector público (ADEDY), que también ha expresado su apoyo a las “manifestaciones masivas del pueblo y de la juventud en Francia”, reclama, entre otras cosas, “aumentos salariales” y “un apoyo sustancial a los docentes”.

En los últimos días, el gobierno conservador griego ha intentado evitar cualquier comparación con las manifestaciones y la violencia registradas en Francia. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, aseguró el lunes que Grecia “jamás” volverá a la “época de gran agitación social” vivida durante la crisis financiera, marcada por medidas de austeridad muy impopulares que afectaron gravemente a la población.

Fuente: La Vanguardia