Los colectivos estudiantiles denunciaron el deterioro progresivo de la infraestructura escolar y exigieron reorientar los 13.000 millones de euros del gasto militar hacia la enseñanza.
Miles de estudiantes se manifestaron este viernes 16 de octubre, en las principales urbes italianas como Roma, Milán, Bolonia y Turín para exigir mejoras estructurales en la educación pública. La jornada de movilización nacional, denominada «No Meloni Day», combinó reclamos presupuestarios con críticas directas a las políticas ambientales del Gobierno central.
Los colectivos estudiantiles denunciaron el deterioro progresivo de la infraestructura escolar y exigieron reorientar los 13.000 millones de euros del gasto militar hacia la enseñanza. Representantes de la Oposición Estudiantil Alternativa criticaron el incremento del coste de vida y anunciaron una huelga general programada para el próximo 30 de octubre.
Durante las marchas en la capital, se registraron fuertes tensiones cuando grupos de manifestantes arrojaron petardos y contenedores frente a la sede del Ministerio de Educación. Los agentes antidisturbios de la policía y los Carabineros desplegaron cordones de seguridad y utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud en Via Marmorata.
En Turín y Bolonia se produjeron altercados similares frente a la Prefectura y la estación central de trenes, donde la policía respondió con cañones de agua. La violencia dejó enfrentamientos con objetos contundentes, la detención de un menor de edad encapuchado y severas perturbaciones en el tránsito ferroviario del norte.
Por otra parte, la movilización estudiantil coincidió con las protestas globales de la organización Fridays for Future en defensa del clima y contra los combustibles fósiles. Los activistas ecologistas marcharon hacia la sede del Ministerio de Medio Ambiente para exigir la reducción de emisiones contaminantes y combatir la pobreza energética nacional.
Asimismo, las organizaciones juveniles rechazaron la nueva normativa gubernamental de la primera ministra Giorgia Meloni, la cual fija un límite del 30 por ciento de alumnos extranjeros por aula. Los manifestantes tildaron la medida de discriminatoria, mientras miles de personas marcharon pacíficamente en Milán sosteniendo consignas a favor de la integración social.
En paralelo, la región sur de Italia enfrentó una severa escasez de carburantes en las provincias de Calabria, Basilicata y Apulia por protestas de camioneros y agricultores. Los bloqueos de trabajadores siderúrgicos en la refinería Eni de Taranto paralizaron las estaciones de servicio, provocando largas filas y dificultades operativas para el transporte público.
El gremio de transportistas Conftrasporto denunció un incremento superior a 50 céntimos por litro de diésel y exigió la liberación inmediata de partidas presupuestarias. Frente al riesgo inminente de desabastecimiento, el Ministerio de Infraestructuras y Transportes convocó a una reunión de emergencia con el sector para el próximo 27 de octubre.
Fuente: teleSUR




