La presidencia británica presenta una propuesta de texto final altamente insuficiente para las organizaciones del Movimiento por el Clima. Mientras, la plataforma científica Climate Action Tracker alerta de que, incluso si se cumplen las promesas hechas en Glasgow, el planeta se dirige a un incremento de temperatura de al menos 2,4ºC.
(Pablo Rivas – El Salto) Escocia – “No está a la altura del momento”. “Tibia declaración de intenciones”. “Vago en sus declaraciones y compromisos”. “Ningún avance”. Las primeras reacciones al primer borrador de documento final presentado por la presidencia británica de la Cumbre del Clima de Glasgow (COP26) no son buenas noticias para el futuro del planeta, afirman las organizaciones que forman el Movimiento por el Clima.
Cuando apenas quedan dos días para el final oficial de la Cumbre, se ha hecho pública la propuesta inicial de acuerdo para una COP que está dejando muchas promesas pero pocas decisiones vinculantes. Una declaración final que, de convertirse en definitiva, supondría que “la comunidad internacional habrá perdido otra vez la oportunidad de tomar medidas que cumplan con las indicaciones científicas, en un momento clave de la lucha contra la emergencia climática”, señala la delegada de Ecologistas en Acción en Glasgow, Irene Rubiera.
Presentado en la madrugada del 10 de noviembre, el acuerdo “exhorta a las Partes a que aceleren la eliminación gradual del carbón y las subvenciones a los combustibles fósiles”, así como hace hincapié “en la urgente necesidad de que las Partes redoblen sus esfuerzos para reducir colectivamente las emisiones mediante una acción acelerada y la aplicación de medidas de mitigación nacionales de conformidad con el párrafo 2 del artículo 4 del Acuerdo de París”.
El texto pide además a los países que “revisen y fortalezcan las metas de 2030 en sus contribuciones determinadas a nivel nacional, según sea necesario para alinearse con la meta de temperatura del Acuerdo de París para fines de 2022”.
Pero el documento, plagado de fórmulas dirigidas a los gobiernos que comienzan con palabras como “invita”, “urge” o “pide”, no supone un paso adelante para las organizaciones preocupadas por el medio ambiente y el destino del Planeta. “Este borrador de texto final no es un plan para resolver la crisis climática, es un acuerdo para que todos crucemos los dedos y esperemos que salga lo mejor posible”, denunciaba la directora ejecutiva de Greenpeace International, Jennifer Morgan.
Bofetada científica
El contexto tampoco favorecía a la presentación del documento. Este se hacía público tan solo unas horas después de que la plataforma científica Climate Action Tracker (CAT) advirtiese, en su último informe anual, de que la Cumbre del Clima de Glasgow tiene una “enorme brecha de credibilidad, acción y compromiso”, tras comprobar que, incluyendo los anuncios hechos en esta COP26, el mundo se dirige a un aumento de al menos 2,4ºC sobre los niveles preindustriales, muy lejos de los objetivos del Acuerdo de París.
“Con todas las promesas de objetivos, incluidas las realizadas en Glasgow, las emisiones globales de efecto invernadero en 2030 seguirán siendo aproximadamente el doble de lo necesario para conseguir el límite de 1,5ºC”, denuncia el colectivo científico.
De hecho, “hay una brecha de casi un grado entre las políticas gubernamentales actuales y sus objetivos netos cero“, señala Bill Hare, director ejecutivo de Climate Analytics, una de las organizaciones adheridas al CAT.
Así, ante el aluvión de declaraciones institucionales, el responsable de Energía y Clima de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, denuncia que “si la presidencia tuviera firmes intenciones de llevarlas a cabo, debería haberlas incluido en los borradores de texto final presentados”.
Para esta última organización, las páginas presentadas son una muestra más de que las negociaciones no avanzan y de que el acuerdo final apenas va a ser capaz de resolver los debates que llevan años sin encontrar respuesta en la comunidad internacional. “Si el texto no cambia de rumbo, no solo no se va a aumentar la ambición que se necesita para luchar contra el cambio climático, sino que los países no van a tener capacidad de respuesta a los efectos del incremento de la temperatura global”, señalan.
De hecho, califican de “meras declaraciones institucionales” acuerdos como los llevados a cabo para frenar la deforestación global y reducir las emisiones de metano, o el compromiso del fin de exploración de nuevos yacimientos fósiles, ninguno de ellos vinculante.
https://www.elsaltodiario.com/cop26/ningun-avance-altura-fuertes-criticas-primer-borrador-acuerdo-cumbre-clima




