Según un nuevo estudio de la Corporación RAND, 300.000 soldados estadounidenses que sirvieron en Irak y Afganistán sufren grandes depresiones y estrés postraumático.
Los investigadores dicen que casi el 20% de los soldados que estuvieron en las zonas de guerra presentan síntomas del síndrome de estrés postraumático y de depresión, pero solo la mitad de ellos han buscado ayuda profesional. La investigadora de RAND Terri Tanielian dijo: “A menos que reciban un tratamiento adecuado y efectivo para estos trastornos mentales, habrá consecuencias a largo plazo para ellos y el país”.



