Médicos Sin Fronteras ha entregado una petición a la Casa Blanca exigiendo una investigación independiente de los bombardeos estadounidenses al hospital del grupo en Kunduz, Afganistán. El ataque aéreo del 3 de octubre causó la muerte de, al menos, 30 personas y dejó a decenas más heridas.
El miércoles, en una manifestación frente a la Casa Blanca, la presidenta de la junta directiva de Médicos Sin Fronteras, Deane Marchbein, rindió homenaje a las víctimas del ataque.
Marchbein expresó: “Más de 66.000 pacientes habían sido tratados en nuestro hospital desde su apertura en 2011. Ahora, cientos de miles de personas no tienen acceso a cuidados para salvar vidas. Los pacientes que murieron creían que habían llegado a un lugar seguro para ser tratados. Ellos no podrían haber imaginado que en su lugar se convertirían en objetivos militares. Los miembros del personal eran valientes individuos comprometidos con la prestación de servicios de salud para todas las personas, independientemente de su origen étnico o ideología política”.
Fuente: Democracy Now!




