Dirigentes sociales de México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia y Chile se reunieron para discutir las implicaciones de la actual crisis financiera global y las acciones que deberán emprender los pueblos del continente.
Los asistentes plantearon que el espacio para buscar soluciones a la crisis no es el G20 sino todos los países del mundo, en consulta con sus pueblos. Debatieron ampliamente sobre la gravedad que implica para el mundo esta crisis, las causas que la provocaron, sus responsables y la necesidad de darle una salida diferente al que las potencias están trazando, en la cual los `platos rotos´ terminarán pagándolos los países empobrecidos del Sur.
En opinión de los dirigentes sociales y políticos, los líos que atraviesa el sistema financiero son resultado de una crisis del modelo económico global. Al evidente fracaso ideológico del neoliberalismo, le debe corresponder una lucha política en aquellos países en donde sus gobernantes insisten en su aplicación, a pesar de los indiscutibles resultados negativos que han tenido para sus habitantes, concluyeron.
Se acogió la importancia que cobra en estos momentos los procesos de auditoria a la deuda externa, y el derecho que tienen los países a no pagar aquella que sea ilegítima.
Avanzando en propuestas, se trabajo un plan que será discutido con las organizaciones de la Alianza Social Continental en toda América, con el objetivo de presentarlo inicialmente a los Jefes de Estado de América Latina que se reunirán en Brasil en diciembre. Así mismo, avanzar en acciones y movilizaciones frente a los causantes de la crisis y para ilustrar a los movimientos sociales sobre las implicaciones concretas que tendrá para ellos.
Seguinos en redes
Últimas noticias
- Solidaridad con activistas humanitarios secuestrados por el gobierno de Israel
- El Frente de Sindicatos Unidos realiza su primer Plenario Nacional
- Docentes de la UBA le responden al Ministerio de Capital Humano
- Audiencia pública para exigir la libertad de presos políticos por manifestarse contra la Reforma Laboral
- Palantir: una amenaza para la democracia



