Las organizaciones del Oriente Antioqueño anunciaron que la declaración de alerta ambiental en el Ministerio del Medio Ambiente, el Ministerio de Minas y Energía, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría para Asuntos Ambientales y Agrarios busca evidenciar los riesgos socio-ambientales que puede generar el licenciamiento masivo de proyectos hidroeléctricos en la subregión del Oriente Antioqueño.
Estas organizaciones sociales alertaron sobre la existencia de 15 proyectos hidroeléctricos en la región. Datos de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) señalan que en 2022 las aguas del Oriente Antioqueño generaron 15.724.23 GWh de energía, lo que representa el 20,45% de toda la energía que se produjo en Colombia.
Las organizaciones afirman que aunque la región aporta una quinta parte de la energía producida en el país, el Gobierno pretende aumentar estas cifras. Los proyectos hidroeléctricos en el Oriente Antioqueño podrían ascender a 37 si se suman dos pequeñas centrales hidroeléctricas que están en construcción; otros 18 proyectos de este tipo que cuentan con licencia ambiental de Cornare; y otros dos proyectos licenciados por la Corporación Autónoma Regional de Caldas (Corpocaldas) en jurisdicción de Sonsón, sobre el río Arma.
Explican que la histórica tradición en esta zona de desarrollar proyectos hidroeléctricos generó la fragmentación de los flujos hídricos y la alteración de sus condiciones naturales, afectando la dinámica propia de los procesos ecosistémicos.
Así mismo, en el Oriente de Antioquia ocurre una pérdida de la economía, la cultura campesina y la soberanía alimentaria. A esto se suma la formación de microclimas en algunos territorios aledaños a los proyectos, los cuales afectan la productividad de la tierra y provocan enfermedades en los cultivos tradicionales.
Fuente: Colombia Informa




