El pasado fin de semana las localidades Rafael Uribe Uribe y Ciudad Bolívar, ubicadas en el sur de la Capital colombiana, dieron la bienvenida a la segunda Caravana por la defensa de la vida y el territorio.

Los procesos juveniles de Rafael Uribe Uribe, entre los que se encuentran la Red Itoco, Entre Redes, la Fundación de Derechos Humanos Pasos, y la articulación Creciente Popular, denunciaron varias amenazas que se ciernen sobre el territorio que habitan. Se refirieron a la inseguridad del barrio Molinos II y la localidad en general, como resultado de la presencia de diferentes grupos armados. El control socioeconómico de estos grupos propició la aparición de fronteras invisibles entre los barrios, consecuencia de la presencia del microtráfico en la zona y cómplice de los desalojos a diferentes comunidades señaladas de ocupar viviendas en territorios de invasión.
Las organizaciones recordaron el reciente asesinato de Carlos Pedraza, uno de los habitantes del barrio y líder social. Este hecho, ocurrido en enero pasado, hace parte de una cadena de intimidaciones a los jóvenes trabajadores populares del sur de Bogotá.
Así culminó la primera fase de la Caravana en la capital del país a partir del diálogo, reconocimiento y análisis de dos ejes temáticos particulares: La relación y dinámica de lo urbano, sus problemáticas más evidentes y la construcción de un proyecto de progreso para la ciudad y el país alrededor de la vulneración y destrucción de una localidad y sus habitantes.
Fuente: Colombia Informa