Un campesino brasileño fue asesinado el pasado 16 de octubre en la central región de Palmeirante. Se trata de Gabriel Vicente, quien fue ultimado de cinco disparos. El principal sospechoso es un estanciero de la zona.
A pesar de las denuncias en su contra, el principal imputado por el asesinato se encuentra en libertad. Es el terrateniente, Paulo de Freitas.
Unas treinta familias reclaman desde el 2007 unas tierras que son ocupadas por el estanciero. Los afectados por la ocupación denunciaron que los encargados de la seguridad del latifundista cuentan con armas.
En tanto, la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) denunció una serie de desalojos violentos en la zona.
Ante el asesinato, el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) emitió un comunicado donde se deslindó de cualquier responsabilidad.
Fuente: Pulsar/Radio Mundo Real