Esa retomada de la explotación de los recursos hídricos para la producción de energía eléctrica puede poner en riesgo la sobrevivencia de pueblos indígenas de Asia, África y América.
En los próximos años, el Banco Mundial destinará US$ 11 mil millones para la construcción de 211 proyectos hidroeléctricos en todo el mundo. Es lo que revela un informe divulgado por una organización internacional.
El informe alude a la usina de Belo Monte, que será construida en el río Xingú, en Pará, región norte brasileña, como un ejemplo de la falta de respeto a las comunidades locales. Tema de innumerables batallas judiciales, el megaemprendimiento obtuvo la licencia ambiental bajo críticas de ambientalistas, organizaciones sociales y miembros del Ministerio Público. El área sumergida afectará directamente a nueve pueblos indígenas, además de comunidades ribereñas y pequeños agricultores.
Fuente: Radioagencia NP, Joaquim Pinheiro



