La danza Chunchos es un baile folklórico de Bolivia de Tarija que se realiza en honor de San Roque, esta fiesta se celebra cada 16 de agosto y hasta mediados de septiembre. Aquí la tierra chapaca es el escenario del baile de los Chunchos, personajes vestidos con un tocado especial de perlas y plumas de pavo, con el rostro cubierto, una aljaba a las espaldas y una flecha con la que marca el ritmo del baile; el chuncho canta y baila al ritmo de un tambor, de quinillas y de unas cañas de alrededor de 4 metros de longitud.

(Noelia Carrazana -. Red Eco) Bolivia – Esta, como toda fiesta católica de Bolivia, esta mixturada por tradiciones, vestimenta y música de las distintas naciones indígenas. “Chuncho” o “chunchu” es una palabra que, en idioma quechu, que, en los Andes, se traduce simplemente “salvaje”.

El periodista Pablo Cingolani cuenta que “el término aparece en muchas de las crónicas coloniales tempranas y usando la misma mecánica que su similar europeo, sirve para definir todo lo que no era inca, andino, organizado, establecido y culturalmente inferior desde la mirada que se extendía desde arriba (la sierra, el altiplano) hacia abajo (las selvas, las llanuras). “Vienen los chunchos, vienen los chunchos” –era el grito de alerta y espanto que circulaba de boca en boca desde las “chunchu apachetas” o “miradores del chuncho” que todavía resisten en la memoria de los pueblos viejos, aquellos que están colgados entre las nubes y los contrafuertes de la precordillera andina. Sin embargo, siempre hay una historia dentro, debajo o detrás de la historia, siempre hay otra historia”.

Si uno pregunta a los asistentes a la festividad la historia que cuentan es la historia implantada por la iglesia católica: “San Roque es el patrono de los perros porque, según cuenta la leyenda, un perro le robaba pan a otras personas para dárselo a él que estaba escondido en una capillita que se encuentra en la ladera de una lomita de la comunidad de Lazareto”.

Durante todo el día domingo las personas van llegando a un predio que se encuentra en frente y de costado de la iglesia de Lazareto, allí se realizan misas durante todo el día y durante todo el día se puede encontrar la variada gastronomía tarijeña: picante, sopa de maní, saice, tamales y chicharrón de cerdo. También están los jugos de frutas y una variedad inmensa de pancitos dulces, pastelitos con queso e innumerables propuestas artesanales.

Una vez que se llega a la iglesia se debe subir hacia el cementerio donde se encuentra la capillita antigua y desde ahí subir al cerro donde la tradición indica que si las personas tienen alguna dolencia se deben bañar o lavarse los pies con esa agua helada que viene desde alguna vertiente del cerro.