Desde septiembre de 2020, varias organizaciones agrícolas de la India, entre muchas otras Karnataka Rajya Raitha Sangha y Bhartiya Kisan Union, protestan frente a los intentos del Gobierno nacional de introducir tres leyes que podrían hacer a los pequeños productores de alimentos vulnerables a la explotación por parte de grandes empresas.
En opinión del campesinado, estas leyes proporcionarían una tapadera perfecta a las empresas para seguir presionando a la baja el precio de los productos y, además, debilitarían el sistema de compra gubernamental por el que el Gobierno adquiere alimentos básicos, como trigo y arroz, a precios garantizados.
El sector agrícola quiere, en primer lugar, que el Gobierno haga retroceder estas tres leyes, dado que, según afirman, han sido introducidas con escasa o nula consulta. Además, han solicitado que el Gobierno forme un panel que evalúe las leyes en colaboración con el campesinado y que construya posteriormente un consenso con las personas afectadas por las posibles reformas. Asimismo, piden al Gobierno la introducción de una ley que garantice el llamado «precio mínimo de apoyo», para que en ninguna circunstancia alguien se vea obligado a vender su cosecha con pérdidas.
Fuente: Vía Campesina




