En Abril de 2008 el Gobierno Nacional anunció que sancionaría una nueva Ley de Radiodifusión para reemplazar al Decreto Ley 22285. El debate se reabría. Opina Luis Pablo Giniger.
1. ¿Por qué es necesaria una nueva Ley de Radiodifusión?
Una nueva Ley de Radiodifusión es necesaria por varios motivos. Fundamentalmente porque en los últimos años el poder de los medios de comunicación fue creciendo al ritmo de un modelo en el que se acentuó la concentración y el discurso único. Un simple vistazo al mapa de los medios de comunicación de nuestro país nos permite comprobar que la mayor parte se encuentra en manos de tres o cuatro grandes grupos económicos, una tendencia que aún sigue creciendo.
Es imprescindible legislar para democratizar la propiedad de los medios, la igualdad en las condiciones de acceso y la democratización de los contenidos.
Por otro lado la actual ley es vieja en muchos aspectos y no contempla las innovaciones tecnológicas que se han ido dando en estos casi 30 años en los que la Ley ha estado vigente. Es necesaria una ley moderna, acorde a los tiempos y democrática en función de los intereses de los sectores populares.
2. ¿Cuáles contenidos, según su opinión, deberían ser infaltables? ¿Es posible que una norma con esos elementos sea sancionada? ¿Por qué?
No veo condiciones para una Ley de Radiodifusión auténticamente democrática y equitativa, estaríamos hablando de otro país. Creo firmemente que las conquistas políticas y sociales que se han ido logrando a lo largo de la historia son producto de la lucha popular, en ningún caso un regalo de los gobiernos (mucho menos de los monopolios).
De todas formas si creo que se pueden dar algunos pasos para modernizar y democratizar algunos aspectos de la ley.
3. ¿Debería la nueva norma legislar respecto a la distribución de la pauta publicitaria?
Una nueva ley debería contemplar que la pauta publicitaria estatal y gubernamental sea pareja y equitativa para todos los medios, grandes o chicos, con o sin fines de lucro. Debo decir sin embargo que soy poco optimista en ese sentido.
4. ¿Piensa que la nueva norma contemplará los diferentes intereses sectoriales (privado, público, social y comunitario)?
Este es uno de los puntos donde quizás se puedan alcanzar mejores condiciones. La discusión de una nueva Ley puede impulsar que finalmente se incluyan en el artículo 45º, el que refiere a la propiedad, a todas las organizaciones sin fines de lucro incluyendo a las cooperativas de servicios, sindicatos, organizaciones estudiantiles, barriales, etc.
5. ¿Debería la nueva norma legislar respecto a la digitalización? ¿De qué manera?
Sin duda la digitalización de la televisión y la radio es la gran disputa que se viene. Esta innovación hará que la cantidad de frecuencias que comparten el espacio radioeléctrico se multipliquen por cientos… Es imprescindible entonces que el Estado refuerce el concepto según el cual se entiende al espacio radioeléctrico como un patrimonio público y a partir de allí se reserve una buena cantidad de ese espacio (es decir frecuencias) para organismos educativos y culturales y el resto pueda ser concesionado en condiciones normales, desalentando el monopolio y la entrega del patrimonio.
6. ¿Qué debería suceder con el Decreto 527/05 al momento de ser debatida la nueva ley?
Sin duda habría que revisar todas las licencias que en este momento están otorgadas y por supuesto también las que el decreto 527 contempla. A partir de esa revisión, y ya con la idea de democratizar el mapa de medios, habría que decidir en función de un reparto equitativo que licencias se renuevan.
7. ¿Posee información respecto al nuevo proyecto que estaría próximo a presentarse en el Parlamento?
No poseo más información que la que publican los diarios, que por cierto es muy poca.
8. ¿Piensa que existe un acuerdo entre los multimedios y el Estado que sirva de marco en el proyecto que se está discutiendo?
No necesariamente tiene que existir un acuerdo explícito entre los multimedios y el Estado para condicionar el texto de la ley. Con acuerdo o sin él, el poder de los multimedios sigue siendo muy grande y la presión popular muy poca como para esperar que la ley que de verdad necesita nuestro país sea sancionada.
9. ¿La democratización de los medios es condición para la democratización económica o viceversa?
La auténtica democratización de los medios será sin duda consecuencia de una real democratización política, social y económica de la cual todavía estamos muy lejos en este país. Estamos lejos porque el pueblo es poco conciente de su capacidad para influir sobre estas cuestiones y de la misma manera que deja hacer sobre cuestiones vinculadas al trabajo, la educación o la salud, tampoco se moviliza cuando de democratizar los medios se trata.
Sin embargo, no todo debe ser blanco o negro. No da lo mismo que la actual Ley siga vigente frente a otra que, aunque no se todo lo buena que uno quisiera, permita que nuevos actores se incorporen al mapa de medios y genere mejores condiciones para que la voz de los que no suelen estar presentes en las pantallas de Canal 13 o Telefé tengan un lugarcito para decir lo que piensan y, hoy que está de moda esto de la “construcción de relatos”, puedan hacer su propio relato de la historia.



