Compartimos la entrevista realizada al sociólogo Diego Raus en el programa “Los Locos”, que conduce Roberto Ruiz por FM La Tribu, para conocer su mirada sobre los resultados de las elecciones PASO en Argentina y también para hablar de las perspectivas de cara a los comicios generales de octubre.
Roberto Ruiz: ¿Cuál es tu mirada en un principio de los resultados de las PASO del 13 de agosto?
Diego Raus: Cuando uno habla de la Argentina, esta contemporaneidad nuestra, bueno, vengo sosteniendo hace mucho que estábamos en un proceso de regresión muy grande, los indicadores lo dicen. Desempleo, informalidad, pobreza, indigencia. Un cambio social muy grande respecto a lo que era la Argentina en los últimos 10, 15 años, que se venía viendo cada vez más. Incluso ya es visible a nivel cotidiano, a nivel de las calles donde uno ve la gente durmiendo, la familia, los cartoneros, la gente buscando basura. Veníamos viendo eso, lo que no se veía todavía era cuál era el correlato político de esta situación social. Y el correlato político de esta situación social, que ya es casi estructural, una gran parte de la población está fuera del sistema, surgió ahora, emergió ahora y emergió con toda la fuerza con que surgen estas cosas,.
Todas las encuestas ya daban que Javier Milei tenía 18, 19, 20, 21 puntos. Y ya el mundo, o sea, la política argentina se asombraba. Y es tan así que es un emergente de esta situación social, que el 30 (por ciento de los votos) no se vio venir, no se podía ver venir. Pero la gente en algún momento, digamos la gente que está mal, descontenta, enojada, dio el giro definitivo y acá tenés el porcentaje imprevisto que sacó Milei.
RR: Cuando ocurre esto que vos decís, en el mundo y acá también, en otro momento en general la gente gira, bueno, en algunos lugares gira hacia la izquierda, acá digamos que no giró hacia la izquierda, giró… o mejor dicho hizo un salto hacia el vacío. La verdad que uno no sabe muy bien qué es lo que va a terminar haciendo Milei, más allá de lo que dice. ¿Por qué pensás que acá no gira a la izquierda el electorado? Hoy leía en un diario de otro país que decía: “Perdió la izquierda en las PASO en Argentina” y yo la verdad que no veo izquierda en Sergio Massa, ¿no? ¿Cómo ves vos esto?
DR: Indudablemente no hay izquierda, y mucho menos si la izquierda era del oficialismo de Massa. Es interesante el tema. Primera cuestión, que toda esta situación de descontento, de marginación, de informalidad de gente que queda fuera del sistema, no se está dando por izquierda, ya hace 10 o 15 años que se está dando por derecha, por una derecha muy radical y muy nueva, de nuevo formato. Hay que entender de qué se compone ideológicamente esa derecha, porque no es la derecha tradicional, liberal o fascista de antes. Fasista en otro sentido, no quiero mezclar los términos. Se está dando por derecha el descontento, y es coherente. ¿Por qué? Porque el descontento social y político que se daba al que se iba a la izquierda, era propia de sociedades estructuradas. Era propia de sociedades de pleno empleo, de formalización de empleo, de desarrollo económico industrial capitalista, y que generaba una sociedad de clases, pero inclusiva. Asalariada de pleno empleo, y bueno, cuando la cosa venía un poco mal, la protesta social y política se iba a la izquierda, pero la protesta por izquierda es propia de una sociedad integrada, de una sociedad formalizada, porque eso fue el capitalismo de posguerra. Cuando eso se deshizo y tenemos lo que tenemos, ahora más menos, según países más desarrollados con más riqueza, o los nuestros menos desarrollados con menos riqueza, se desarticula eso, y no es que quedan clases proletarias explotadas, queda gente fuera del sistema, sobreviviendo, arreglándose como pueda. Entonces la respuesta política nunca puede ser por la izquierda o la izquierda clásica, fue por derecha y, vuelvo a reiterar, hasta de una forma nueva de derecha, una derecha mucho más reaccionaria, mucho más reactiva y que entiende ideológicamente los problemas contemporáneos actuales, no los del siglo 20.
RR: ¿Y por qué pensás que hubo tanta diferencia en las elecciones en la ciudad de Buenos Aires con respecto al resto del país? En la ciudad Milei sacó apenas un 17,8% de los votos y ganó, arrasó Juntos por el Cambio. Habló a presidente, no a jefe de gobierno. Con el 48,3% ganó Juntos por el Cambio. ¿Por qué pensas que se da esto? Inclusive la izquierda que en todo el país sacó el 2,60% el Frente de Izquierda y después un punto el resto de la izquierda, acá sacó un poco más, sacó el 3,70 y un punto más, llega como al 5, 6 por ciento.
DR: Sabemos que la Ciudad de Buenos Aires siempre votó diferente, siempre, siempre. De hecho, fue el primer entorno geográfico político que se dio vuelta al kirchnerismo; y de ahí, en gran parte, empieza a emerger el fenómeno Macri. (Mauricio) Macri fue jefe de gobierno de la ciudad, después (Horacio) Rodríguez Larreta. La Ciudad de Buenos Aires siempre votó diferente. Tiene que ver con muchas cosas, con su estructura social, no económica, porque la Ciudad de Buenos Aires prácticamente, salvo servicios, pero es todo el centro financiero administrativo de la economía nacional, entonces vía impuestos tiene dinero, tiene otras instituciones, otras costumbres, otra forma de ver las cosas, y es la primera que siempre da el banquinazo. Ahora bien, no come vidrio, y así por ser vamos a decir una sociedad con altos niveles de educación, así como nunca compró fuertemente el discurso de izquierda por más progresista que sea, tampoco ahora va a comprar un discurso de derecha del estilo de Milei, como si fuera el de Bolsonaro o el de Trump. Tiene esos límites. Entonces ahí tenés que lo que se da en todo el país apoyando a Milei en el descontento, en Buenos Aires no, aunque si tenemos en cuenta la tradición política de Buenos Aires, que Milei tenga un 17, 18% no es un dato menor.
RR: En la Ciudad de Buenos Aires hay 700 y pico mil de jubilados, que saben que el tema de su jubilación que la cobran por ANSES no es un problema de la ciudad, saben que es un problema nacional, y por ahí no hay mucho un voto a la gestión, a esto que estaba en construcción toda la ciudad. Vos hoy caminas hacia el sur, ves obras en las calles por todos lados. ¿Pensás que eso tiene un poco que ver con que las inquietudes de acá de la Ciudad no tienen nada que ver con la del resto del país?
DR: No es que no tiene nada que ver, tiene menos que ver. Lo que sería importante con el voto a Milei en la Ciudad es compararlo a nivel nacional, no en la cantidad sino de dónde viene ese voto. Uno tiene la sospecha, yo lo venía diciendo hace un tiempo, que gran parte del voto a Milei que venía de sectores sociales descontentos, etc., provenía de sectores jóvenes. Cuando todos decían “uh, si Milei crece le saca votos a Juntos por un Cambio”, yo decía “mirá, le va a sacar muchos votos al kirchnerismo, sobre todo en los barrios, en los barrios del conurbano, en los conurbanos de Rosario, Mendoza, San Juan, ni hablar del Gran Buenos Aires”. Porque es un voto joven descontento que se compone de dos cosas. Un poco de esta informalidad, marginación, pobreza que tienen muchos sectores juveniles, pero también de un cambio cultural, de una forma diferente de ver la política, porque a Milei también lo votaron sectores jóvenes porque uno lo ve, lo habló, lo habla en el barrio, en la calle, sectores jóvenes que no necesariamente están en mala situación social, pero que ven en Milei algo diferente, un cambio político. Están aburridos de la política tradicional, por muchas razones. Por eso digo que en la ciudad habría que ver de dónde viene ese 17%. Yo sospecho que viene en su gran mayoría de sectores jóvenes y no necesariamente de mala la situación social.
RR: Ahí estaba viendo que en parte de la Villa 1-11-14, la 31, ha tenido muchos votos Milei. Es más, en algunos lugares ganó. Aunque para decir verdad, Juntos por el Cambio ganó todas las comunas. No hubo ninguna que haya perdido. Ahora, Diego, ¿qué nos espera? Creo que en esto por ahí coincidimos, muchos de los chicos, la gente que votó a Milei en la bronca, no votó en contra de la educación pública, ni en contra o a favor de que se vendan órganos, todo ese tipo de cosas. Pero en la realidad hay cosas que las tiene planteadas, que están en su plataforma. Entonces, ¿qué viene ahora? ¿Cómo ves vos este panorama político?
DR: En un par de charlas también así por radio estoy diciendo una cosa. A Milei no lo votaron por lo que dijo, sino por cómo lo dijo. No es lo que dijo, voy a dolarizar el Banco Central, voy a cerrar el CONICET. En general, gran parte del voto a Milei no es por lo que dijo. Haciendo un análisis fino de lo que dijo que iba a hacer, sino cómo lo dijo. ¿Y cómo lo dijo? Lo viste en el discurso después de la elección, lo dijo a los gritos, con bronca puteando a la casta política.
RR: Los chorros.
DR: A los parásitos. Ahí está el voto de Milei. Y seguramente ahí va a seguir cosechando. Yo estoy diciendo una cosa… ojo que no votó el 30% de la población. De ese 30% del electorado, ponele que un 20 hace rato que no vota, pero hay un 10 que no votó porque está enojado. Dijo “no, ni me muevo por estos tipos”. Si Milei sabe atraer ese voto ausente, va a subir mucho más en octubre, ojo.
RR: El voto en blanco tampoco es para desperdiciar. Más de unn millón de votos en blanco, casi un 5%, fue bastante también.
DR: Claro, pero lo que hay que ver más allá de la cantidad es por qué fue ese voto en blanco. Si fue mayor que en las últimas elecciones es porque es parte también de todo este descontento, de todo esta bronca. Entonces si se moviliza ese voto que no fue por la bronca y ahora con las expectativas, la euforia que causó la elección de Milei, y yo creo que se lleva gran parte de ese voto en blanco, de ese voto ausente no en blanco.
RR: ¿Cómo ves el reacomodamiento si hay ballotage?
DR: Es un tema interesante, complicado pero interesante, porque se está diciendo que es una elección de tres tercios, pero a veces cuando hay elección de tres tercios aparece lo que se llama el voto útil. Uno de los tercios que no tiene muchas expectativas, pero que tiene afinidad con el otro, puede hacer algún pacto, un acuerdo, o la gente dice “bueno, voté a Juancito, pero Juancito no va a ganar. Entonces ahora que va a haber ballotage se lo doy a Pedrito que es más o menos parecido a Juancito”. La particularidad de ahora para octubre es que no hay voto útil. Las tres partes quieren ganar. Están muy cerca. Las tres partes van a simplemente a profundizar lo suyo. No van a compartir con el otro, van a tratar de profundizar lo suyo, aumentar los votos. No se van a repartir votos. Entonces, ahí vas a tener un Milei que ahora debe estar en la cresta de la ola, y obviamente si está bien asesorado y con gente hábil, va a atraer más votos. Tenés Juntos por el Cambio que se comió el garrón de esa interna feroz que tuvieron, sobre todo de Patricia Bullrich. Y ahora que le dio una mala elección para lo que esperaban, no sabe cómo recular y cómo recuperar los votos. Y tenés al gobierno, a Sergio Massa, al oficialismo, que tiene que pilotear esta elección sabiendo que el 60% le votó en contra. Porque el voto a Milei y el voto de Juntos por el Cambio es ferozmente opositor a Massa, entonces de ahí no saca absolutamente nada, entonces tiene que pilotear de acá a octubre con una oposición de más del 60% del electorado, y encima, como sabemos, con una situación económica que va a ser cada vez peor. Con este ajuste, aumentan las tarifas, la nafta, los alimentos, el dólar. Entonces yo sinceramente no sé cómo va a hacer Massa para tener siquiera ganas de seguir la campaña hasta octubre.
RR: Igual tiene un voto que tiene mucho que ver con lo clientelar muy fuerte.
DR: Sí, tiene un voto clientelar. Es oficialismo, tiene manejo de ciertos recursos, pero fíjate que ni siquiera tiene fidelizado el voto Grabois. Yo lo dije hace una semana en otro reportaje. Dije “ojo, que si Grabois hace una elección para lo que se espera de él más o menos buena, se va a agrandar y va a empezar a armar su espacio político y no te va a regalar los votos, te va a poner condiciones como le puso el mismo domingo que le dio esa carpeta con un plan de gobierno”.
RR: Creo que también en lo de Grabois se explica un poco el voto que le sacaron a la izquierda, que ese voto hay que ver si termina en Massa realmente o directamente no va a votar.
DR: No sé, es un voto que en un momento estuvo bien pensado, ya que mucho kirchnerismo no quería votar a Massa y fue ponerle una opción, pero que después se sume automáticamente… Grabois sacó más o menos para seguir armando un espacio político, se presentó, habló, hizo una elección con un caudal interesante de votos. Tiene igual porcentaje que (Juan) Schiaretti, de ahí todo para abajo. Es el tercer, el cuarto partido, entonces él no le va a regalar los votos así nomás a Massa porque eran parte de Unión por la Patria, va a aprovechar eso para poner condiciones, para hablar y empezar a fortalecer su espacio político.
RR: Su proyecto, está muy claro. ¿Se te ocurre agregar alguna otra cosa?
DR: Simplemente que se viene un tiempo movidito. Creo que el desafío mayor es pensar en una elección de tres tercios, donde ninguno le va a ceder nada al otro y va a ser como se dice a veces el palo a palo, pero palo a palo no entre dos, sino entre tres para que después queden dos. Entonces va a ser bastante arduo, bastante complicado y va a exigir a las tres fuerzas mucha habilidad política y no sé si la tienen.




