“Veinte mil de los 150.000 docentes universitarios y preuniversitarios trabajan ad honorem, o sea que pagan por ir a trabajar”.  Así lo afirmó Antonio Rosselló, Secretario adjunto de la Conadu Histórica en la siguiente entrevista realizada por Mario Hernandez

 Antonio Rosselló, es docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y Secretario de Hacienda de AGD-UBA. En la anterior conducción era Secretario de Relaciones Internacionales de la CONADU y desde el viernes 18/9 asumió junto a la conducción de la Federación CONADU Histórica que tiene 26 sindicatos adheridos a lo largo de la Argentina y 20.000 afiliados. “Esta organización es sin dudas la federación mayoritaria y el único gremio independiente que tenemos los docentes universitarios de las autoridades, de las gestiones y los gobiernos de turno”, dijo Roselló al comenzar la entrevista.

M.H.: Iba a eso, porque el único gremio que no adhirió a la última Convención Colectiva por no acordar con el ajuste salarial fue precisamente CONADU Histórica, que si mal no recuerdo, no lo dejaban participar de las reuniones y las discusiones, inclusive privilegiando la participación de sindicatos afines al gobierno, pero poco representativos de la docencia universitaria.

A.R.: Antes de entrar en lo estrictamente corporativo, nosotros somos parte de un movimiento continental que se está dando en la educación, desde los 43 normalistas desaparecidos cuyos padres hoy están en huelga de hambre seca en la Plaza del Zócalo en México DF, o lo que pasó el martes pasado en Montevideo donde el gobierno de Frente Amplio reprimió con las fuerzas del orden, las mismas fuerzas que no han sido depuradas desde que tomaron el gobierno hace 15 años, a los compañeros docentes que estaban tomando los colegios secundarios.
Nuestra exclusión de las discusiones paritarias es algo menor frente a todo esto. Empiezo por acá, no para rehuir tu pregunta, sino simplemente porque lo que estamos enfrentando hoy es una crisis mundial y el ajuste está en curso no solo en Argentina, sino que se da en toda América Latina y en el caso de la Universidad pública argentina empezó por el salario docente.
En los últimos años hemos perdido un 20% de nuestro salario real, los docentes universitarios estamos hartos de esto. Veinte mil de los 150.000 docentes universitarios y preuniversitarios trabajan ad honorem, o sea que pagan por ir a trabajar. El que tiene la suerte de conseguir un puesto remunerado, empieza hoy con un salario de $ 2.500 por estar frente a un curso con 120/200 alumnos a cargo, con parciales, correcciones y planificaciones, y eso si logra cobrar.
Hace apenas 30 años luego de una huelga de 52 días, conseguimos que el salario del ayudante de 1ª, que es el que empieza, sea igual a la canasta familiar. No es nada raro, es lo que lograron los aceiteros con su huelga y piquete entre febrero y marzo de este año y lo que lograron los bancarios en su paritaria de abril, es lo que pide el conjunto del movimiento obrero combativo e independiente del Estado y del gobierno. Es lo que queremos para nosotros y es lo que habíamos logrado en el pasado que este gobierno se niega a reconocernos.

La Universidad cobra una comisión del 5 al 20% por vender la mano de obra de sus estudiantes

M.H.: La bola de nieve cada vez es mayor en torno al escándalo por la situación en el Hospital de Clínicas, que inclusive involucra a un ex decano de la Facultad a la que vos pertenecés.

A.R.: Nosotros en primer lugar estamos en contra del modelo de la Universidad, es este modelo el que permite estas cosas. Después de 20 años de vigencia, 12 bajo el gobierno kirchnerista, sigue la misma Ley de Educación Superior, que sigue un modelo muy claro que es el de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Mundial (BM). Esto significa que el Estado se desentiende del financiamiento de las Universidades que tienen que salir a buscar fondos vendiendo sus servicios al sector privado o al público.

La precarización y la tercerización son temas corrientes, pero queremos sumar un detalle, la principal multinacional de venta de trabajo parcial temporario se llama Manpower, es la más grande a nivel mundial, en Argentina y específicamente en la Ciudad de Buenos Aires, después viene la Universidad de Buenos Aires, que vende la mano de obra de los estudiantes y los docentes en negro, bajo una figura de pasantías, aprendizaje o trayectoria profesional, y se vende a precio vil al sector privado o al estatal, que es cómplice de esto. La Universidad cobra una comisión del 5 al 20% por vender la mano de obra de sus estudiantes en el mercado, es realmente vergonzoso, aunque ese porcentaje estuviese auditado, aunque sobre ese 5% no hubiese ningún peculado, estamos hablando de cifras millonarias porque creemos que el conjunto de negocios de la UBA llega a alrededor de $ 1.500 millones anuales.

El grado de privatización, de precarización hace que se confunda el interés público con el privado. Si no señalamos esto caeríamos en una denuncia al estilo de Lilita Carrió o de los carpetazos de Stiuso. Les decimos carpetazos porque nadie quiere profundizar en las pruebas, la PROCELAC nada habla de lavado de dinero en las universidades K o en el Ministerio de Ciencia y Tecnología que hace la connivencia público-privado en la transferencia tecnológica a las grandes multinacionales. Nosotros frente a eso, y junto al movimiento estudiantil, hemos planteado que se separe del cargo al Secretario de Hacienda de la UBA, Emiliano Yacobitti y en su momento a Luis Giusti, decano de Ciencias Económicas.

Cuando presentamos esto en el Consejo Superior, los representantes kirchneristas se negaron a abrir una Comisión investigadora y a separarlo del cargo, aunque sea preventivamente; también se negaron los radicales y los PRO. Queremos que se investigue todo, que se abran los libros a los estudiantes, a los docentes y al pueblo que es el que paga con sus contribuciones el presupuesto a la educación pública.

Muchos compañeros que votan al kirchnerismo, al PRO o al radicalismo, buscan en el sindicato una herramienta de defensa de sus derechos, de sus reivindicaciones y de la Universidad

M.H.: Contanos cómo fueron las últimas elecciones de Conadu Histórica.

A.R.: Hubo dos listas, se dieron en un proceso de clarificación del movimiento docente universitario en todo el país. La otra lista era una alianza entre el viejo PJ, los nuevos K y una formación, el Frente Gremial  que en su momento fue liderada por el Partido Comunista y que se ha kirchnerizado, al igual que todo el PC. Ellos se juntaron, tenían la ilusión de que ese 38% que tienen Scioli-Zannini iba a tener su correlato en la Universidad. Lo que no llegaron a comprender es que muchos compañeros que votan al kirchnerismo, al PRO o al radicalismo, lo que buscan en el sindicato es una herramienta de defensa con manos libres de sus derechos, de sus reivindicaciones y de la Universidad.
Este año frente al obvio peligro de la cooptación del gremio hicimos un llamado desde la izquierda, integramos la lista de Alternativa Gremial que lidera el PCR y la lista Naranja del PO, llamamos a todas las agrupaciones que quisieran mantener la independencia del gremio respecto del Estado y los rectores a integrar un frente común, es así que se escindió la anterior conducción y el sector de De Gennaro de la CTA, la agrupación Germán Abdala, se sumó a nuestro frente e hicimos una breve campaña recorriendo todo el país, logrando un éxito rotundo, ganamos en 14 de las 26 asociaciones y en 5 sacamos la minoría, incluso en las asociaciones que lideran los compañeros de la otra lista, los hemos duplicado en votos en el marco de una participación muy amplia. Después en el Congreso logramos 58 congresales sobre 93 y ellos 35, incluso perdieron una secretaría. Nosotros tenemos un Sistema D’Hondt de distribución de los cargos y nos tocaron 8 secretarías sobre 11 de las que 6 son de la izquierda, o sea que tenemos quórum propio en la dirección.