Desde el 15 de diciembre pasado, Silvana ‘El Gringo’ Vergara está en huelga de hambre, y su vida corre riesgo ya que padece una anemia aguda. Está en el aislado desde hace más de un mes y exige que el Estado garantice sus derechos y le dé soluciones a sus reclamos. Vergara fue trasladada hace un año como castigo desde una cárcel de Santa Fe. Con esta decisión se la aisló totalmente de su familia, sus hijos y también del juzgado que tiene su causa y del juez de ejecución que le corresponde, afectando así los derechos y garantías de toda persona privada de su libertad.
Una nota escrita por Adriana Revol de la Coordinadora Anticarcelaria Córdoba da más detalles de la situación de Vergara: “Algunas de las mujeres detenidas en esta cárcel, son encerradas dentro de ese encierro, ya que permanecen en el pabellón de aislamiento más de veintitrés horas al día recluidas en sus celdas.
Sólo pueden salir por media hora por día para bañarse, lavar su ropa y hablar por teléfono, cuando el derecho a la comunicación no está totalmente cercenado, como todos los otros derechos de las personas privadas de la libertad.
Para agregar sufrimiento a estas torturas, la comida es poca y las cautivas pasan hambre.
Por supuesto que el derecho a la educación, también queda en el olvido, como queda en el olvido el derecho a la salud.
El estado puede ejercer semejante violencia contra las mujeres, por ocho, diez meses o más. Ya que sabemos que ha habido mujeres que han estado sufriendo estas torturas por más de un año. ¿Cuál es la justificación del servicio penitenciario de córdoba? ¿Que las reclusas son violentas? La realidad es que estas mujeres no se dejan humillar ni maltratar calladas la boca; no aceptan tranquilamente que las tengan una semana encadenadas en las camillas de sujeción que hay en enfermería, engrilladas de pies y manos; no aceptan pacíficamente tan brutales castigos sobre sus cuerpos y sobre sus mentes.
Cuando son llevadas a las celdas de castigo o aislado sus pocas cosas son guardadas ya que en ese destierro, no se puede tener casi nada.
¿Qué se pretende lograr con esto? ¿Se quiere "sociabilizar" aplicando estos diferentes métodos de torturas?
Y el poder judicial se vuelve sordo, ciego, y mudo. Las condenan al infierno sin piedad, mientras la sociedad mira para otro lado.
El estado las abandono antes de ser encerradas y las vuelve a abandonar ahora en el encierro dentro del encierro.
Puede ser que algunas de estas mujeres hayan violado la ley, pero el estado está violando todas las leyes nacionales, y tratados y pactos internacionales, con este tipo de "tratamiento". El estado es reincidente por acción u omisión.
Ellas no impusieron planes económicos que condenaron al hambre y a la muerte a miles de personas. Ellas sólo intentaron, a toda costa, sobrevivir”.
Fuente: Agencia Walsh




