Confundadora de Abuelas de Mayo y referente histórica en la lucha por los derechos humanos, fue la primera abuela en recuperar a su nieta secuestrada por la dictadura. Elsa Pavón falleció en la madrugada del jueves, a poco de cumplir 90 años.
En 1978 secuestraron a su hija, Mónica Grinspon, a su yerno Claudio Logares (ambos militantes de Montoneros), y a Paula, la hija de ambos, en Montevideo, víctimas del Plan Cóndor.
Elsa fue la primera Abuela de Plaza de Mayo que recuperó a su nieta Paula por vía judicial y genética, en junio de 1984. Para reconocerle su verdadera identidad, el Poder Judicial tardó once años. Había sido apropiada con 23 meses de vida.
Elsa era la presidenta de la Asociación Anahí, la organización que fundo “Chicha” Mariani en 1996.
Compartimos la despedida de la Asociación Anahí:
Desde nuestra Asociación Anahí nos duele contarles una noticia muy triste para nosotros, el fallecimiento de nuestra lúcida y sabia presidenta, la querida Elsa Pavón, a sus 90 años.
Para quienes no la conocieron, Elsa es -no podemos dejar de conjugarla en presente- una referente fundamental de los derechos humanos en la Argentina. Su fuerza y determinación abrieron caminos históricos en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia.
Su vida dio un vuelco trágico el 18 de mayo de 1978, cuando en el marco del Plan Cóndor su hija Mónica Grinspon, su yerno Claudio Logares y su nieta Paula, de solo 23 meses, fueron secuestrados en Montevideo.
Mónica y Claudio fueron trasladados clandestinamente al país y llevados a centros clandestinos como la Brigada de San Justo y el Pozo de Banfield para luego desaparecerlos.
En la búsqueda incansable de Paula por orfanatos y juzgados de Uruguay y Argentina, Elsa se encontró con Chicha Mariani y otras mujeres que compartían su dolor. Juntas transformaron la angustia individual en una gesta colectiva dando origen a Abuelas de Plaza de Mayo.
El 13 de diciembre de 1984, con el retorno de la democracia, Elsa logró recuperar a su nieta Paula. Este reencuentro hizo historia en la Argentina y el mundo: fue la primera restitución judicial de una niña apropiada a su familia biológica y el primer caso resuelto mediante el “índice de abuelidad”, que permite demostrar el parentesco genético en ausencia de los padres, un desarrollo científico impulsado por las propias Abuelas.
Elsa continuó su lucha querellando en causas emblemáticas como el juicio a Videla por apropiación de menores, el Plan Cóndor y Brigadas. Cofundó y preside la Asociación Anahí, que resguarda la Casa Mariani Teruggi y mantiene la búsqueda de Clara Anahí. Y desde 2025 es integrante de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).
Hasta hace pocas semanas Elsa seguía recorriendo aulas y bibliotecas para seguir construyendo un Nunca Más con los más jóvenes.
Con sus locros, su amor y sus lecturas agudas, fue y es sostén entre generaciones. Te amamos.
Abrazamos a su familia y acompañamos amorosamente.




