Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional, también tuvieron fuertes incrementos, superiores a 40%, los casos de hepatitis A, hantavirus, leptospirosis y los intentos de suicidio. En las últimas 4 semanas el crecimiento de la tuberculosis está por encima de lo esperado.
Los datos del último Boletín informan eventos críticos que aumentaron más de 40% respecto a la media de 2022-2025:
Coqueluche (Tos convulsa): 358 casos acumulados frente a una mediana de 168.
Sífilis en población general: Presenta un incremento masivo con 31,338 casos (mediana: 17,336).
Sífilis en embarazadas: 7,044 casos acumulados, reflejando una tendencia «en aumento».
Hepatitis A: 62 casos detectados (mediana: 37).
Zoonosis y otros: Hantavirosis (54 casos) y Leptospirosis (179 casos) superan ampliamente los valores esperados.
Lesiones: Los intentos de suicidio, tanto con resultado mortal (344) como sin él (7,868), se encuentran por encima de lo esperado.
También se confirmaron eventos en Situación de Alerta o Aumento como el incremento de Meningitis/Meningoencefalitis, Escorpionismo (Alacranismo), triquinosis y las intoxicaciones por Monóxido de Carbono.
En cuanto a las infecciones respiratorias se revela la tendencia ascendente de Virus Sincicial Respiratorio (VSR) que es el virus predominante en las detecciones recientes. A nivel internacional, se mantiene la alerta por sarampión, con focos específicos en América del Norte y México.
Respecto a los datos sobre sífilis, desde la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa) advierten que alcanzó un récord histórico en Argentina en 2025 y que los casos registrados en 2026 confirman que la alerta continúa: Hasta la semana epidemiológica 30 ya se registraron 28.932 casos, frente a una mediana de 15.922 para el mismo período entre 2022 y 2025. Además, se notificaron 6.545 casos en personas embarazadas.
Desde Fesprosa explican que la sífilis se puede prevenir, diagnosticar y curar: “Para frenar su crecimiento hacen falta políticas sostenidas de prevención, acceso al testeo y al tratamiento, controles durante el embarazo y equipos de salud fortalecidos. Un récord de una enfermedad prevenible y curable es también una alerta para el sistema sanitario”.

Fuentes: IdepSalud / Fesprosa




