Este miércoles, trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Energía Atómica se concentraron frente a la sede de Avenida General Paz al 8200 para exigir la reincorporación de los más de 100 despedidos. Además, desmintieron al titular del organismo, Martín Porro, quien declaró que no hubo despidos de personal científico ni estratégico, y defendió el accionar de los agentes de Gendarmería que rodearon la sede e impidieron el acceso.

La jornada contó con el apoyo de ATE, que en las próximas horas convocará a un plenario nacional de delegados para votar un nuevo paro en todo el país en rechazo al ajuste, el vaciamiento y los despidos en la Administración Pública Nacional.

Tanto el gremio como los trabajadores y las trabajadoras desmintieron desmintió la versión de lo sucedido dada por el titular del CNEA, Martín Porro.

A través de redes sociales desmintió que haya habido despidos de personal científico y estratégico: “Sobre un universo de más de 300 contratados, se decidió no renovar 61 agentes que permanecían en la modalidad de ‘plazo fijo’. La totalidad de esos contratos habían sido incorporados durante el año 2023 por la gestión de Adriana Serquis y desempeñaban funciones mayoritariamente administrativas. La medida forma parte de una serie de cambios que está implementando nuestra gestión desde su inicio, cuyo objetivo central es el crecimiento y la modernización de una estructura organizativa que necesita mayor dinamismo en todos sus proyectos. Cabe aclarar que ningún operador licenciado, investigador, ni personal especializado fue desvinculado. Que quede claro, estamos buscando potenciar la CNEA, no disminuirla”.

“Lamentablemente, un grupo de personas fogoneadas por la política, decidió violentar la paz con la que trabajamos en nuestra querida institución, pateando puertas, golpeando vidrios, amenazando a compañeros que estaban en sus puestos de trabajo. En ese contexto, la custodia permanente de Gendarmería Nacional con la que cuenta la CNEA, por tratarse de un organismo estratégico, actuó para proteger a las personas y las instalaciones, frente al ingreso violento e ilegal al edificio. Gracias a su actuación, el orden fue restablecido contundentemente. Por eso quiero expresar mi reconocimiento al profesionalismo y al compromiso del personal de la Gendarmería, cuyo accionar estuvo a la altura de las circunstancias”, agregó.

Inmediatamente recibió infinidad de respuestas y repudio. En una de ellas se puede leer: “Yo soy la única operadora del único microscopio electrónico de barrido acreditado en normas ISO 9001 y 17025 del país, y aun así dicidieron desvincularme. Estás mintiendo. pero qué se puede esperar de alguien que huye como la rata que es”.

También la propia Adriana Cristina Serquis, ex titular de la Comisión mencionada por Porro en su mensaje, expresó: “Si el problema es que se incorporaron en mi gestión, cuando toda incorporación se hizo con evaluación de antecedentes y por necesidades concretas de cada sector (podrías preguntarle a cada gerente o gerenta)…eso se llama persecución ideológica. Para vos no debe ser personal estratégico quienes realizan mantenimiento en los centros atómicos, operan microscopios electrónicos de barrido, se ocupan del área académica de institutos como el Balseiro o se especializaron en compras de materiales para ciencia y tecnología”.

Por su parte, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, afirmó: “Estos despidos son un golpe al corazón del plan nuclear argentino. Si quieren despedir gente, que echen a los 250 ñoquis que dejó Adorni, pero no a científicos, profesionales y técnicos altamente capacitados que se encuentran al servicio del desarrollo tecnológico y científico de nuestro país (…). Es mentira que el vínculo del Estado con estos trabajadores se trate de contratos a término con fecha de vencimiento. Se trata en todos los casos de empleados con más de 5, 10, 15 y 20 años de antigüedad (…). Se está afectando el derecho a la estabilidad en el empleo público. Un derecho que está consagrado en la Carta Magna. Los funcionarios de este Gobierno están delinquiendo contra la Constitución Nacional y eso está contemplado en el Código Penal. Van a tener todos el mismo destino que Adorni (…). No podemos permitir que se cierre un organismo que produce conocimiento y desarrollo tecnológico, que participa en el diseño de reactores y genera energía, pero que además desarrolla aplicaciones para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. La CNEA forma parte de una Argentina que tenemos que defender”.

Cabe señala que gracias a la CNEA y su desarrollo tecnológico Argentina es uno de los tres países del hemisferio sur que dispone de energía eléctrica por vía nuclear, junto con Brasil y Sudáfrica.

Entre sus funciones se encuentra la producción de conocimiento y el desarrollo de tecnología nuclear propia; la participación en el diseño y construcción de reactores y en la generación de energía; la producción de radioisótopos y el desarrollo aplicaciones para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades; la formación de científicos, ingenieros y técnicos altamente especializados; la promoción de proyectos estratégicos para la soberanía y el desarrollo nacional, entre otros.

A partir del trabajo que se realiza en la Comisión Nacional de Energía Atómica, Argentina es uno de los pocos países del mundo que domina todo el ciclo nuclear y cuente con capacidad propia en cada etapa del proceso: Investigación, exploración y extracción de uranio en el territorio; conversión del uranio en combustible nuclear en las plantas argentinas; diseño y construcción de reactores nucleares con tecnología nacional; producción de energía eléctrica en las centrales nucleares.