Sindicatos y organizaciones denuncian que el Presupuesto prioriza partidas para Defensa y armamento y descuida necesidades sociales más urgentes ante la inflación y la precarización laboral.
Diversas ciudades italianas, entre ellas Roma, Milán, Turín, Nápoles y Génova, registraron este viernes manifestaciones y una jornada de huelga convocada por sindicatos minoritarios en rechazo a los Presupuestos Generales de 2026 del Gobierno de Giorgia Meloni, unas cuentas calificadas por los organizadores como “famélicas” y orientadas al aumento del gasto militar.
La acción sindical fue impulsada principalmente por la Unión Sindical de Base (USB) junto con otras organizaciones, que denunciaron que el Presupuesto prioriza partidas para Defensa y armamento, mientras descuida las necesidades sociales más urgentes en un contexto de inflación persistente y precarización laboral.
En Roma, la huelga tuvo un impacto limitado, aunque unas 250 personas —principalmente estudiantes— se concentraron en la plaza Montecitorio, frente a la Cámara de Diputados, para denunciar lo que consideran una política económica regresiva y una agenda gubernamental militarista.
La ciudad se prepara, además, para una manifestación nacional convocada para este sábado, en la que se espera la llegada de miles de participantes de todas las regiones del país.
La protesta más numerosa del día se registró en Génova, donde miles de personas, muchas de ellas jóvenes, marcharon portando banderas palestinas y pancartas con mensajes como “Meloni, dimite” y “Estudiantes unidos contra el rearme”. Allí participaron figuras internacionales como la relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, quien reiteró sus denuncias sobre un “genocidio” en Gaza; la activista climática Greta Thunberg; y el exministro griego Yanis Varoufakis.
Otro de los ejes centrales de la jornada fue la denuncia del apoyo italiano a Israel, pese al alto el fuego vigente en Gaza desde el 10 de octubre. Las movilizaciones exigieron que el Gobierno de Meloni suspenda toda colaboración militar con Tel Aviv y adopte una postura firme en defensa del pueblo palestino.
Las protestas también se extendieron a Nápoles, Bari, Pisa, Livorno, Parma, Venecia, además de las movilizaciones estudiantiles y sindicales en Milán y Turín, confirmando un clima de creciente descontento social frente a las políticas del Ejecutivo.
Paralelamente, los periodistas italianos realizaron una huelga nacional para exigir la renovación del convenio colectivo, mejores condiciones laborales y garantías frente a los riesgos que representa la expansión de la inteligencia artificial en el sector.
Esta medida produjo un apagón informativo parcial: los principales diarios digitales dejaron de actualizar contenidos y la televisión pública RAI redujo su programación informativa a emisiones mínimas.
Mientras tanto, la CGIL, el mayor sindicato del país, anunció una nueva huelga general para el 12 de diciembre, acusando al Gobierno de presentar unos presupuestos “injustos” que profundizan la desigualdad y deterioran la calidad de vida de millones de trabajadores.
Fuente: teleSUR




