Ante las versiones de que uno de los involucrados en este caso de gatillo fácil recuperaría su libertad, los familiares, amigos y vecinos de la joven marcharon para exigir justicia para los culpables.
(Red Eco) La Rioja – El lunes por la noche, Aimogasta marchó por cuarta vez para exigir justicia por el asesinato de la joven Belén Brizuela. Los familiares, amigos y vecinos de Belén fueron acompañados por otros familiares y amigos de víctimas de gatillo fácil sucedidos en la capital provincial.
La marcha se realizó desde la casa de la familia Brizuela hasta la plaza Inmaculada Concepción, lugar exacto donde la joven fue asesinada por un disparo en su cabeza de un efectivo policial.
La movilización del lunes se decidió ante la novedad de que existiría un pedido de excarcelación para uno de los dos policías imputados. De ser concedido por la Justicia, el beneficio alcanzaría al suboficial César Alfredo Mendoza (27), quien está acusado por el hecho, pero en un grado de participación menor.
El policía Horacio Lucero (28) está acusado de ser el autor material del disparo y Mendoza de “omisión”, es decir por no intervenir para frenar la situación, delito que sería excarcelable.
Ambos declararon que el disparo que mató a Belén se originó por un forcejeo con jóvenes que estaban en la plaza la madrugada del domingo 21 de noviembre pasado.
Las versiones policiales y del abogado que los representa – Daniel Brizuela- dicen que los hechos sucedieron cuando los uniformados, que realizaban un recorrido por la ciudad, intentaron efectuar un “despeje” en la plaza principal de Aimogasta.
El letrado argumenta que un grupo de jóvenes empezó a insultar a los policías y que uno de los suboficiales fue hasta el patrullero a pedir apoyo a otras unidades de la fuerza. En ese momento, agrega, los jóvenes habrían comenzado con la agresión y uno de ellos habría intentado quitarle la escopeta a Lucero.
Lo que sigue de la versión policial y de su defensor, es imaginable: hubo dos forcejeos, el arma se disparó y justo en ese momento, Belén se había acercado al grupo y la alcanzó la bala en la cabeza que la mató en el acto.
El abogado insiste que las versiones de sus clientes “distan bastante de la posición inicial” que había tomado la causa y que fue mediatizada como “gatillo fácil”.
Además del abogado defensor de los policías, en la causa actúan como parte acusatoria la fiscal Graciela Bóveda y como querellante particular, la abogada Ruth Borda.
Borda comentó en una entrevista con Radio Voces que cuando tomó la causa, habían pasado 15 días de los hechos por lo tanto ya se habían sumado pruebas, entre ellas la pericia balística que estaba concluida.
Sin embargo, la abogada pidió ampliación de pruebas incluyendo la de balística. “De esta prueba resulta muy claro, en primera instancia que el disparo se efectuó entre 40 centímetros y un metro. Pero pedimos ampliación en cuanto a la ubicación de las personas y de un posible forcejeo que mencionó en la indagatoria el principal implicado, para ver si pudo haberse disparado solo el tiro, como él dice”.
De la última prueba de hisopado en las armas, se desprendió que sobre el arma que el policía dice haber usado el resultado fue negativo, o sea que no había restos químicos ni de pólvora en ella. Pero de las nuevas pruebas de ampliación de la balística resultó que sobre un arma con un cartucho anti tumultos, sí quedarían vestigios. “Por lo tanto entre las 5 de la mañana que ocurrió el hecho y las 8.30 que se entregaron las armas usadas en el operativo, nos preguntamos quién limpió o cambió el arma (…) Por otra parte, los comisarios a cargo ese día ya nos anticiparon que no tienen registro de qué arma fue llevada por cada personal policial. Por otra parte no se encontraron vainas servidas”, afirmó Borda.
La abogada afirmó a Radio Voces no haber sido notificada si el suboficial César Alfredo Mendoza está en libertad. “En caso de que lo esté no conozco la resolución por la cual la jueza toma esa decisión”.
Carlos Brizuela, el padre de Belén, dijo a un periódico local a poco del asesinato de su hija: “Siento un dolor terrible. Este crimen es una irresponsabilidad muy grande de la policía, únicamente de la policía. Alguna gente se vuelca en contra del intendente (Gustavo Minuzzi) y no es el intendente quien tiene la culpa, sino que la tiene una policía provincial que aporrea y apalea a los chicos”. Sin embargo, luego admitió que el Estado riojano “es también culpable por poner en la calle a policías sin experiencia, sin preparación y armados, por lo que deberá hacerse responsable del hecho”.
AUDIO Paula Salvadores, integrante de Radio Voces de La Rioja, relata el hecho y explica cómo fue tratado el caso en los medios.Programa Vuelta Cangrejo FM La Tribu (21/11/2011)




