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Arrendatarios de la Finca El Pongo se movilizaron ayer en la localidad de Perico, para expresar su rechazo a la disposición del intendente Rolando Ficoseco de entregar tierras que ellos como campesinos vienen trabajando desde hace “tres generaciones”.

(Noelia Carrazana – Red Eco) Jujuy – Esta movilización de los campesinos se da como consecuencia del anuncio del Intendente de que 70 hectáreas serán cedidas para que se implemente el programa provincial "Un lote para cada jujeño que lo necesite". Walter Cardozo, administrador de la Finca, indicó a fines de agosto que "Perico crece dentro de la finca", además de contar que en todo este tiempo se vino entregando tierras para viviendas, escuelas, lagunas de tratamiento cloacal y para relleno sanitario con basura.
Esto muestra la estrecha relación entre el municipio y la Finca, lo cual genera que en momentos en que existe una presión en Jujuy por poder paliar el déficit habitacional antes de las elecciones de octubre se tomen medidas como esta, que no tienen en cuenta los intereses que pueden afectar generando así los eternos enfrentamientos de pobres campesinos contra pobres urbanos.
Se les da casa a unos y se les quita a otros, haciendo que en vez de terminar con el problema de la vivienda existan con estas medidas personas que tengan su casa y otras que sean expulsadas, es decir finalmente no existe aparentemente en Jujuy la intención real de solucionar el déficit habitacional con proyectos serios, sino simplemente poner parches para tranquilizar los ánimos hasta que lleguen las elecciones.
En una carta abierta, los manifestantes se identificaron como pequeños productores que arriendan la tierra, muchos desde hace tres generaciones. “Se trata de nuestro trabajo, de nuestras economías familiares, y de nuestra forma de vida. Ante el problema de la vivienda, el Gobierno debe resolverlo. Pero en Perico ha pretendido que esa solución sea afectando las tierras en las que trabajamos, en vez de tocar otros intereses. A diferencia de lo que ocurrió en Libertador, no es cierto que en Perico la ciudad pueda crecer únicamente sobre las tierras que nosotros sembramos. Hay otras tierras de la Finca El Pongo que pueden afectarse o cerca de la ciudad como en Labrador Roggio”, manifestaron los campesinos.
Además, señalaron: “De los que trabajamos la tierra y vivimos de ella, somos los más débiles. No vivimos de la renta: vivimos de producirlas con nuestras propias manos. Nuestro trabajo depende, desde hace décadas, de que nos renueven los contratos de arriendo a discreción. Apenas trabajamos de 1,5 a 20 has. Se trata de economías domésticas”. El administrador Cardozo, en declaraciones al diario El Tribuno de Jujuy, señaló el 29 de agosto pasado que el Gobierno deberá pagar por las tierras que expropie, y aclaró que las tierras que se entregarán no están aptas para ninguna actividad productiva. Pero con la movilización de ayer los campesinos arrendatarios dejaron al descubierto que Cardozo miente o no los tiene en cuenta al momento de definir qué tierras venderán al municipio.
La carta abierta termina diciendo: “Por eso vamos más allá de decidir no movernos de donde estamos: nos proponemos ser los sucesores del Malón de la Paz del ’46, aquellos originarios que desde la Puna jujeña marcharon por tres meses a Buenos Aires, reclamando el derecho a los títulos de dominio de la tierra, que consiguió la expropiación de tierras de la Quebrada y la Puna en 1948. Desde ya, generando un mecanismo en el que aportemos con impuestos a la comunidad en forma transparente, sin que intervenga la corrupción de las sucesivas administraciones de la Finca El Pongo, que hasta utiliza las camionetas para las campañas políticas electorales. Somos descendientes, como la mayoría del resto del pueblo periqueño y jujeño, de naturales del lugar, originarios, los verdaderos despojados de la tierra. Y convocamos al resto del pueblo y organizaciones vivas de Perico, a acompañarnos en esta batalla, y a aunar fuerzas para que los que nos gobiernan, resuelvan el problema de tierra para vivienda y para producir al conjunto del pueblo, afectando en todo caso a quienes traban, con la propiedad de grandes extensiones de tierra, el desarrollo productivo de nuestra provincia. No somos Ledesma. Somos los hijos y nietos de los jornaleros de la Finca que hoy arrendamos”.

Fuentes: Arrendatarios Autoconvocados de la Finca El Pongo / Diario El Tribuno de Jujuy