Uno de los policías asesinos de Nuni Ríos obtuvo libertad condicional porque la Corte Suprema Bonaerense no trató el caso en años. En tanto, dos efectivos son juzgados por segunda vez (la primera fueron absueltos) por torturar a un joven hace 16 años.
(Cecilia Litvin – Red Eco) Buenos Aires y Corrientes – José Luis Ojeda fue detenido el 15 de febrero de 1996, junto a cinco personas en una canchita de fútbol del Barrio Illia de la Ciudad de Buenos Aires. Fueron llevados a la Comisaría 34 de Pompeya (la misma que sería protagonista del caso Ezequiel Demonty), en donde separaron a Ojeda del grupo llevándolo a un calabozo individual. Allí fue brutalmente golpeado, luego fue sujetado por varios policías, mientras otro le cortaba los brazos hasta hacerle perder el conocimiento. Lo dejaron desvanecido con la cabeza en una letrina. Finalmente lo tiraron en un descampado cercano, tras amenazarlo nuevamente

(Descargar: Caso José Luis Ojeda – Descripción de los hechos por Gerardo Echeverry).

Ojeda hizo enseguida la denuncia y es en ese momento que empieza la segunda parte de su calvario. Mientras el juez Luis Schlegel daba cuenta con su investigación de la veracidad de todos los dichos de Ojeda (y de la presentación realizada en la Comisaría nº 31 por las autoridades del Hospital Militar, donde fue atendido el joven tras su liberación), los efectivos se encargaban de hacerle ver que no le perdonarían la acusación.
Según consta en el informe “La Inseguridad Policial. Violencia de las fuerzas de seguridad en la Argentina”, publicado por el Centro de Estudios Legales y Sociales en 1998, Ojeda fue detenido varias veces por averiguación de identidad. En septiembre de 1997, personal de la misma comisaría 34 le imputó un delito de robo y disparo de arma de fuego. En enero de 1998, lo acusaron de haber matado a un hombre y lo detuvieron en medio de un procedimiento policial con gran despliegue de agentes y armas. En todos los casos, Ojeda fue absuelto.
Finalmente, en 2007 se realizó un primer juicio en el que dos de los jueces consideraron que lo vivido por Ojeda no llegó a ser tortura, sino una “vejación”

(Descargar: Diferencia entre Vejación y Tortura – Gerardo Echeverry ).

“Además, hicieron una interpretación muy particular de la ley para decir que (el caso) estaba prescripto, o sea para decir que podían ser culpables los policías pero no podían ser condenados. Casación ordenó hacer un nuevo juicio contra dos de los tres policías acusados, acá estamos 16 años y medio después”, relató Gerardo Echeverry, abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Cadep, querellantes en este nuevo juicio, al programa “Al Oeste” de FM En Tránsito.
Esta semana comenzó, entonces, el segundo juicio contra el suboficial Víctor Pablo Barrionuevo y el oficial principal Carlos Fabián Chávez. Los encargados de juzgarlos son los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 22.
Es de esperar que por fin haya justicia para José Luis, aunque sea 16 años después.

Asesino Libre
El caso de José “Nuni” Ríos fue emblemático. A partir de la investigación de su asesinato se conoció la existencia de un Escuadrón de la Muerte, un grupo parapolicial que detenía a menores, les sacaba fotos, los investigaba, les robaba para finalmente matarlos. Todo esto se hacía bajo la máscara de la agencia de seguridad privada Tres Ases, que funcionaba en realidad como una comisaría paralela que controlaba toda la zona norte del Gran Buenos Aires.
Por la muerte de Ríos fueron condenados en 2004 el entonces sargento de la comisaría tercera de Don Torcuato Hugo Alberto Cáceres (y jefe del Escuadrón) a 22 años de prisión y el efectivo Marcelo Anselmo Puyó a 19.
En el juicio se comprobó que ambos armaron un escenario para simular un enfrentamiento con Ríos, cuando en realidad lo habían perseguido y fusilado.
La defensa apeló la sentencia. Primero fue la Cámara de Casación que tardó tres años en resolver el caso, para luego pasarlo a la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que tras otros tres años sigue sin dejar firme la condena.
Estas demoras generaron que hoy Cáceres esté en libertad. El ex sargento fue detenido en 2002 antes de la derogación de la ley del 2X1, por lo que a partir del segundo año de su detención, y sin que se resuelva su situación procesal en forma definitiva, cada día de prisión cuenta doble (de 2004 a 2010, seis años por dos, más dos años que llevaba preso, suman 14 años). Su abogado presentó el pedido de excarcelación, y la libertad condicional le fue concedida.
Desde lo legal ya nada más se puede hacer, las demoras judiciales lograron que un asesino esté en libertad. En cuanto a los familiares y amigos, la opción que queda es seguir luchando y denunciando. Eva, la mamá de Nuni, empapelará la zona norte de la provincia escrachando a Cáceres, para que todos sepan que quien mató a su hijo está libre.

Justicia por Ezequiel
En la capital de Corrientes, más exactamente en el humilde Barrio Pio X, Ezequiel Riquelme, un chico de 14 años, fue asesinado por un efectivo de la policía provincial.
“Asesinaron a mi hijo. Le corrió la policía y él se asustó, quiso refugiarse en la casa de un vecino. El venía de la cancha Libertad. La hija de mi vecino quiso salir a ayudarlo. Mi hijo se quedó quietito, lo tiraron al suelo y de la nada alguien sacó un arma y le disparó”, relató Ester De los Santos, madre de Ezequiel.
La coordinadora de la Red de Derechos Humanos de la Provincia, Hilda Presuman, dijo que este no es un hecho desafortunado sino que responde a una realidad que acompaña a la historia de la policía correntina: otro caso de gatillo fácil: “Esto es a lo que nuestra policía nos tiene acostumbrados… tira por las dudas y por las dudas, si es un chico de una zona marginal, lo mata”, aseguró.
Fuente: Momarandu / comunicación-alterna.blogspot.com