Las organizaciones convocantes del Encuentro "Movimientos sociales, redes de comunicación y gobiernos: un diálogo necesario para democratizar la comunicación e impulsar la integración" (Asunción, 9-10 de agosto 2010).
(Minga informativa) Paraguay – Movimientos sociales, organizaciones y redes de comunicación de América Latina y el Caribe, presentes en el IV Foro Social Américas, reafirmamos que es indispensable democratizar la comunicación para la construcción de la soberanía e integración de nuestra América.
En estos tiempos de transformación que vivimos en América Latina, hoy más que nunca los medios de difusión corporativos, que son parte del poder económico, se convierten en los principales opositores de estos procesos, constituyéndose en aliados de los sectores más conservadores de la política, incluso de golpistas, -como sucede en Venezuela desde 2002 y en Honduras desde 2009- llegando a ejercer un verdadero terrorismo mediático.
Por otro lado, vivimos una coyuntura política donde la experiencia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) y de los gobiernos democráticos y antiimperialistas abre nuevos cauces para la democratización de la comunicación. Esto, crea la necesidad de políticas públicas que garanticen el avance de este proceso la participación de los pueblos con sus diversidades, saberes y expresiones organizativas; impidiendo los monopolios y oligopolios y regulando la acción de los grupos que ejercen la comunicación como negocio en lugar de un servicio público y un derecho social.
En tal sentido, vemos con optimismo las iniciativas para debatir e impulsar nuevos marcos legales en países como Argentina, Uruguay, Ecuador, Brasil y Bolivia, entre otros. Estas iniciativas han sido promovidas desde el ejercicio de participación de las organizaciones sociales y redes de comunicación popular. Estas últimas han acumulado valiosas experiencias de formación en comunicación, desarrollo de medios populares, alternativos y comunitarios, articulación en redes y producción propia en el marco de una cultura popular, que debe ser respetada, fomentada y apoyada por los Estados, generando espacios permanentes para su difusión.
Apreciamos que el nuevo escenario continental abra oportunidades y a la vez desafíos para contribuir a la integración de nuestros pueblos, promoviendo la solidaridad, facilitando el diálogo intercultural, integrando la diversidad de voces y visibilizando los pueblos originarios y afrodescendientes, poblaciones migrantes, mujeres, niñas, niños y jóvenes, para hacer en conjunto otra "América posible".
Afirmamos que la Comunicación es un Derecho de todas las personas y colectividades. Este derecho implica garantizar diversidad y pluralidad. No nos conformamos con las proclamas empresariales que reducen la libertad de expresión a la libertad de empresa. No se trata solamente de que los Estados no censuren a la prensa. Entendemos necesaria la implementación por parte de los Estados de políticas públicas, con participación ciudadana, para el ejercicio pleno de los derechos a la Libre Expresión, a la Información y a la Comunicación de todos y todas y que reconozcan el derecho de los pueblos originarios a gestionar sus propios medios desde sus identidades.
Reconociendo que hoy la comunicación es escenario de una disputa de sentidos entre modelos de sociedad, convocamos a profundizar el diálogo entre movimientos sociales, actores de la comunicación y gobiernos para democratizar la comunicación. En ese sentido instamos a la creación de mecanismos permanentes en todos los niveles para hacer efectivo ese dialogo.




