Carlos Iriart, uno de los principales imputados en el primer juicio por delitos de lesa humanidad en La Pampa que está con prisión domiciliaria en Buenos Aires, fue excluido del proceso porque, según el tribunal, en la capital provincial no existe la tecnología necesaria para realizar una videoconferencia.


Quien fuera jefe de la Subzona 14 durante la última dictadura militar, estaba con prisión domiciliaria en su casa de La Lucila, Provincia de Buenos Aires, enfermo. Un informe de médicos de la Corte Suprema aseguraba su lucidez, pero aconsejaba no trasladarlo hasta Santa Rosa, por lo que el Tribunal Oral había propuesto, y las querellas aceptado, utilizar un sistema de videoconferencia para que el acusado pudiera seguir el juicio en su domicilio.
Pero el lunes, al iniciarse la primera audiencia, el presidente del Tribunal dijo que habían sido informados por especialistas que debido a irresolubles problemas tecnológicos, era imposible establecer una videoconferencia.
Los abogados querellantes de Justicia Ya! pidieron que se designe como perito técnico de parte al Ingeniero Ariel Garbarz, pero la respuesta del Tribunal fue que consultarían a un especialista y funcionario de la provincia, que además ya estaba presente en el edificio.
En el medio de esta situación, la defensa de Iriart, junto con el fiscal del juicio, Dr. Jorge Bonvehi, comenzó a dudar sobre algo que nunca estuvo en duda: si el represor estaba en condiciones de asistir al debate, aunque lo hiciera desde el sillón de su casa.
Luego, el Tribunal informa que quien debía dar cuenta sobre la existencia o no de telefonía digital en Santa Rosa necesitaba del permiso del gobernador Oscar Jorge, quien se encontraba en Buenos Aires. Además, la Directora de Comunicaciones de la provincia, Claudia Jauregui, afirmó que más allá de este permiso, establecer la videoconferencia demoraría 15 días con una compañía de telefonía local y 45 con una nacional.
Los querellantes afirmaron que es público que la empresa de telefonía nacional que provee el servicio en esa zona demora tan solo 24 horas en instalar lo necesario para una videoconferencia.
Fue en vano ya que ante esta situación, el Tribunal ya había resuelto que Carlos Iriart siguiera vinculado a la causa pero que quedaba excluido de este juicio.
Fuente: Asociación Ex Detenidos Desaparecidos en Justicia Ya!