La policía reprimió con gases y disparos a la multitud que protestaba contra la ley promulgada por el  presidente Laurentino Cortizo, que establece el contrato y  permite a la compañía canadiense First Quantum Minerals operar en el país la mina de cobre más grande de Centroamérica.

Los manifestantes piden la derogación de la ley que selló el acuerdo firmado este año entre la minera y el gobierno, negociado después de que la Corte Suprema de Justicia declarara inconstitucional en 2017 el contrato de explotación original.

El contrato permite a la minera operar en Panamá por 20 años, prorrogables a otros 20. Desde febrero de 2019 la mina a cielo abierto, situada en la costa del Caribe, produce unas 300.000 toneladas de concentrado de cobre al año.

La policía reprimió con gases y disparos a la multitud la manifestación.

Fuente: Prensa Opal