El 21 de junio se iban a presentar los resultados del relevamiento biológico en personas que habitan en los pueblos fumigados y ciudades de la provincia de Buenos Aires pero el Director Nacional del INTA, Carlos Alberto Parera, censuró la reunión y pidió cancelarla. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Argentina- En 2021 se realizó en la provincia de Buenos Aires un relevamiento financiado por la Unión Europea que comprendió la búsqueda de agrotóxicos en la orina, sangre, y materia fecal sumándose la medición de la calidad del aire de personas que habitan en pueblos fumigados. Los resultados de esa investigación se iban a presentar en forma virtual el próximo 21 de junio pero la investigadora a cargo, Dra. Virginia Aparicio, fue censurada y las máximas autoridades del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria le solicitaron suspender la reunión con el pretexto de que “posiblemente algunos procedimientos respecto a los estudios que involucran a personas han excedido la incumbencia institucional”.
El muestreo fue realizado durante la primavera del año 2021 y forma parte del proyecto SPRINT (Transición Sostenible de Protección Vegetal: Un Enfoque de Salud Global) financiado por el programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea (UE). Del SPRINT participa un grupo de institutos de investigación de 10 países europeos y Argentina con la participación del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).
En el mes de Mayo 2023, los y las participantes de la Argentina del proyecto SPRINT tomaron conocimiento de los resultados que fueron muy preocupantes, pues se detectaron decenas de agrotóxicos en los cuerpos humanos, tanto en sangre, como orina y materia fecal como así también el aire que se respira en los pueblos fumigados.
Organizaciones ambientales, asambleas y organizaciones de pueblos fumigados repudiaron el accionar en un comunicado al que se puede adherir desde este enlace.
En el comunicado expresan que la suspensión de la reunión virtual es un acto de censura y persecución que busca ocultar información valiosa sobre los graves impactos de los agrotóxicos en las matrices ambientales y en las personas en Argentina. Además, explican todas las aprobaciones con las que cuenta el procedimiento científico: “El procedimiento del muestreo realizado en la Argentina contó con una aprobación del Comité Bioética de Ética de la Investigación, del Programa Temático Interdisciplinario en Bioética (PTIB) dependiente de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Además el protocolo del muestreo fue revisado por pares y publicado en una revista científica. Lo cual no hay nada que objetar. Lo objetable y repudiable es la censura y persecución del Director Nacional del INTA, Carlos Alberto Parera.”
Sin embargo, no es un hecho aislado ni sorprendente que el INTA responda a los intereses del agronegocio, “como así también es de conocimiento público el malestar y las quejas de los sectores beneficiados del agronegocio por la realización del SPRINT en los cuerpos-territorios de la Argentina, pues como nunca antes se está desarrollando un relevamiento ambiental y sanitario con la mejor tecnología que en nuestro país no hay. Hablamos de una prueba cabal y contundente del daño silencioso que provoca en nuestros cuerpos el sistema agroalimentario industrial con el uso masivo de transgénicos y agrotóxicos, además de la contaminación y degradación ambiental y pérdida drástica de la diversidad biológica en los territorios.
Lo que el INTA oculta e impide su divulgación es la fotografía tóxica de los cuerpos humanos evaluados en el SPRINT que seguramente se replica en todas las personas que habitan en los pueblos fumigados de la Argentina. Cuerpos que son impactados por numerosas sustancias que están ahí alojadas silenciosamente pero que tienen capacidad para generar cáncer, daño genético, funcionar como alteradores hormonales, generar desfunciones en el sistema nervioso y poseer efectos neurotóxicos.
Además el acto censor y persecutorio del INTA representa deja vu indeseable en el mismo Dia de la Ciencia Digna. Precisamente el investigador científico que fundó un nuevo paradigma de la ciencia, Andrés Carrasco investigador del CONICET, en el año 2009 apenas terminó su investigación en el laboratorio sobre los efectos teratogénicos del Glifosato sin demoras fue directamente a nuestros pueblos fumigados a decir a viva voz que lo que se denunciaba bajo la sospecha empírica tenía respaldo en la información científica. Ese compromiso y entrega le valió a Andrés Carrasco una persecución feroz dentro del CONICET previo a la publicación de su trabajo.”
Teniendo como referencia el complejo antecedente de lo ocurrido al Dr. Andrés Carrasco, las organizaciones expresan su solidaridad con la Investigadora Dra. Virginia Aparicio e instan a las autoridades del INTA a que “dejen de inmediato sin efecto la suspensión de la reunión informativa de los resultados del SPRINT, advirtiendo que tal proceder además de persecutorio y censor representa una violación al Acuerdo Escazú, por el cual la Argentina asumió la obligación de garantizar la divulgación de forma inmediata y por los medios más efectivos de toda la información relevante que se encuentre en su poder y que permita al público tomar medidas para prevenir o limitar eventuales daños.” Además del repudio mediante la difusión de este comunicado, las asambleas y organizaciones realizaron una presentación formal ante el INTA para que se detengan la censura y la persecución.
FIRMAS DE LAS ASAMBLEAS Y ORGANIZACIONES DE PUEBLOS FUMIGADOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Adhesiones AQUI




