Decenas de organizaciones de todo el Estado secundan la movilización en defensa de las pensiones y los servicios públicos que tendrá lugar el próximo sábado en Madrid.

(El Salto) España – “Quien no llora, no mama, y hay que patalear y llorar mucho para parar el rompimiento del estado de bienestar. Nos lo están robando, nos lo están quitando y nosotros estamos parados con la boca abierta tragando todas las mentiras que nos dicen”. Quien habla es Luisa, con 83 años a sus espaldas. Lo hace mientras camina, pues, a pesar de su edad, es una de las 22 integrantes de la marcha de pensionistas que salió el 1 de octubre desde Alcira (Valencia) rumbo al centro peninsular. Su objetivo: llegar a Madrid para la protesta que pretende dar comienzo al “otoño caliente” que preparan pensionistas y defensores del sector público. Esta iniciativa, aseguran, será solo el inicio. “Sois la vanguardia de Coespe [Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones] sembrando la movilización que debe permitir que el IPC de salarios y pensiones no se pierda, que se acabe con la brecha de género y que no se privatice el sistema público de la seguridad social”, advertía Ramón Franquesa, portavoz estatal de Coespe, el día en que se iniciaba la marcha.

“El 15 de octubre todos a Madrid”. Así se titula el Manifiesto unitario de los movimientos sociales de Catalunya llamando a la movilización que el próximo sábado va a tener lugar en la capital del Estado. El objetivo de esta es triple: la recuperación del poder adquisitivo tanto de empleados públicos y pensionistas, equiparando salarios y pensiones al Índice de Precios al Consumo (IPC), y la defensa de los servicios públicos, sin dejar de lado la repulsa por el aumento del gasto militar en los Presupuestos Generales del Estado.

La convocatoria tendrá lugar apenas una semana más tarde de conocerse los pormenores de unos Presupuestos que, si bien aumentan considerablemente el gasto social, también tienen el gasto militar más grande del siglo XXI, pues este se incrementa nada menos que un 25%. Registrados el jueves por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, las cuentas presentan 266.700 millones de euros en gasto social para 2023, 26.000 más que los actualmente vigentes, y un aumento del 5,9% de la cifra de gasto: hasta los 485.986 millones.

El dato relativo a las pensiones es uno de las protagonistas: tanto las contributivas como las no contributivas se incrementarán un 8,5%, ligeramente por debajo del último dato del IPC, que en septiembre será, si se cumple la previsión del IPC adelantado presentada hace una semana por el Instituto Nacional Estadística, del 9%, 1,5 puntos más bajo que en agosto. Eso supone que el gasto en pensiones —que supone el 39% del presupuesto total— aumentará en casi 20.000 millones, hasta llegar a los 190.687.

Este aumento, sin embargo, no convence a las asociaciones de pensionistas, que se han erigido como las principales impulsoras de la convocatoria del 15 de octubre, objección que mantienen. El colectivo recuerda que seis millones de pensionistas cobran menos de mil euros al mes, que el coste de la vida se incrementó en 2021 un 6,5% y que entre julio de 2021 y el mismo mes de 2022 el IPC se incrementó un 10,8%. “Este brutal incremento  lo pagamos la clase trabajadora y las clases populares con un importante deterioro de nuestras condiciones de vida”, denuncia el manifiesto catalán. Es por ello que plantean que la lucha por recuperar el poder adquisitivo de los salarios, pensiones y prestaciones con la aplicación del IPC real “es una tarea fundamental en los próximos tiempos y hace necesaria más que nunca la unidad de acción de la clase trabajadora”.

La manifestación del 15 de octubre, avisan, no será la única. “Este será el primer paso de una movilización general que realizaremos en noviembre en los pueblos y comunidades del Estado —advierten—, hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales de calidad”.

La protesta del próximo 15 de octubre comenzará a las 11.30 horas en la Glorieta de Carlos V de Madrid, junto a la estación de Atocha, y acabará en la plaza de Callao.