Miles de trabajadores y tranajadoras de los movimientos sociales realizan este martes 12 de abril un feriazo nacional en defensa de su trabajo productivo y sus derechos: “Somos quienes producimos, pero igual somos cada vez más pobres”. En la Ciudad de Buenos Aires, la convocatoria es a partir de las 11 en Plaza de Mayo.
Compartimos comunicado:
¡Salario digno para vivir! ¡Tierra para trabajar, tierra para producir! Exigimos el desarrollo real de un plan de obras públicas que garantice el acceso al trabajo para millones de desocupadas/os y trabajadores/as precarizados/as en todo el país.
Somos quienes producimos, pero igual somos cada vez más pobres.
Nosotras, nosotros, las y los trabajadores de los movimientos sociales, desde finales de los ´90, principios de los 2000 hasta la actualidad, transformamos la política estatal de meros planes sociales, en trabajo productivo y trabajo digno. Porque consideramos indispensable recuperar el vector transformador del trabajo, para todas las generaciones de desocupados y desocupadas, que quedaron a la vera del camino tras todas las políticas estatales y patronales de exclusión.
Como repetición de estas políticas excluyentes, el Ministro de Desarrollo Social Juan Zabaleta, no sólo niega nuevas altas al programa Potenciar Trabajo para millares de personas en situación de desocupación y extrema precarización, sino que acompaña y refuerza la estigmatización hacia los trabajadores/as pobres y hacia los movimientos sociales que a diario desarrollamos el trabajo productivo, de forma colectiva y cooperativista, tal como lo hace el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodriguez Larreta, que dispone de todas las fuerzas policiales para evitar el derecho a la protesta y se dispone a la criminalizacion de la pobreza.
Queda en evidencia, que así como hay acuerdo entre el gobierno y la oposición de Cambiemos para legitimar y pagar la fraudulenta deuda con el FMI, parece que también hay acuerdo en mostrar el poder represivo y criminalizador en contra del pueblo y no en contra de aquellos que se siguen enriqueciendo a costa de nuestro trabajo.
A su vez, mientras que el Ministro Zabaleta esboza promesas de trabajo genuino junto con las mismas empresas del sector privado, que monopolizan la producción de alimentos y que remarcan los precios a costa de la vida de los trabajadores y trabajadoras, nosotras/os trabajamos todos los días, por un salario miserable de $16.500. ¿Quién vive con $550 por día? ¿Quién puede alimentar a sus hijos/as cuando la inflación de febrero superó el 4,7% y se estima en un 6% para marzo? Y también preguntamos ¿Por qué el gobierno nacional pretende vincular el Potenciar Trabajo con el sector privado? Ese mismo sector que garantiza la precarización del trabajo, que paga salarios de miseria mientras fuga sus ganancias a cuentas offshore y aprieta al mismo gobierno ante medidas como por ejemplo, el intento de recuperación de Vicentin.
Nosotras, nosotros, los trabajadores de los Movimientos sociales, exigimos que se garantice el trabajo con derechos, como también la promoción de políticas públicas reales, para el desarrollo del trabajo productivo. Es por eso, que desde hace una década, no sólo organizamos a miles de familias en todo el país, sino que desarrollamos trabajo en las barriadas populares, en las ciudades de todo el país y en el campo, en los siguientes rubros:
-Construcción: tanto en obra pública como desde nuestras cooperativas. Construyendo viviendas populares, espacios socio-comunitarios, espacios deportivos, para cuidado de niñeces, como también veredas para el mejoramiento de barrios históricamente abandonados por los municipios.
-Trabajo productivo desarrollando oficios: vinculado a la producción textil, con fabricación de guardapolvos, ropa en general y kits para el personal de salud. Herrerías, carpinterías, producción de bloques pre-moldeados de cemento con el objetivo de aportar a la autoconstrucción de viviendas y la comercialización a precios populares. Producción de juguetes a precios populares y de buena calidad.
-Producción agrícola: para la producción de alimento sano, saludable y sustentable en todas las tierras.
-Producción de Panificados: desarrollando la producción de panes, facturas, masas y demás alimentos para la comercialización y el abastecimiento a la red de comedores y merenderos.
-Limpieza, desmalezamiento y saneamiento: de calles y pasillos de los barrios populares donde nadie llega, ni quiere llegar con estas tareas.
-En cuidado: en los espacios de las niñeces y para jóvenes; como también en la contención y acompañamiento a mujeres y disidencias, ante cada situación de violencia machista.
-En salud: con postas comunitarias, en la primera línea acompañando a vecinos y vecinas que han estado con COVID, en articulación con salitas y centros de salud.
-Educación: en los bachilleratos populares donde cientos de jóvenes y adultos finalizan sus estudios secundarios y en apoyos escolares.
-En lo comunitario: en los comedores, merenderos, ollas populares donde llega un plato de comida donde de otra manera no lo habría.
Nosotros, nosotras exigimos que el Estado garantice el salario digno, que fortalezca las unidades productivas, que garantice el acceso a la tierra para producir y para construir viviendas populares. El mismo INDEC detalla que el 50% de los hogares viven en situación de pobreza y sólo 1.500.000 pudieron acceder al Potenciar Trabajo. ¿Cómo pretende entonces el gobierno nacional “generar” con el sector privado más de un millón de puestos de “empleo genuino” cuando en el mundo del trabajo ya no hay lugar para toda esta porción de trabajadores?
Nosotros, nosotras sabemos que son proyectos irreales y que ni siquiera cuentan con la palabra de quienes SÍ venimos creando trabajo. Está claro que sin propuestas reales que fortalezcan las unidades productivas con recursos e infraestructura, sin un salario digno, sin tierra para producir, sin gestar articulaciones con universidades públicas para potenciar y mejorar la producción e investigación, y sin los derechos que nos corresponden como TRABAJADORAS/ES todas las promesas son meros espejos de colores.
Por esto, somos millones, más de 1.500.000 trabajadoras/os, familias que trabajamos Y QUEREMOS DERECHOS y por tal, los vamos a salir a conquistar.
Nosotros, nosotras TRABAJAMOS, PRODUCIMOS pero igual somos cada vez más pobres.
Nosotros, nosotras, queremos trabajar con todos los derechos, para vivir dignamente!
Vocerías: Miriam (FOL) 11-5584-7642 / Rubén (FOL) 341-398-2305 / Esteban Marcioni (FPDS) 11-5580-0038.




