El asesinato del reportero gráfico dio pie a uno de los casos policiales más emblemáticos de la historia nacional vinculada a la libertad de prensa.
(Claudia Castro – Red Eco) Argentina – Era verano y recuerdo haber prendido la radio como todos los días para poner música. Al ser una zona rural, ya que vivía en las afueras de un pueblo de la provincia, no se recepcionaban bien las FM, razón por lo que debía conformarme con una emisora de Amplitud Modulada.
En la mañana del 25 de enero de 1997, se comenzaba a escuchar los flashes informativos sobre el asesinato de un reportero gráfico en una cava de Madariaga, se trataba de José Luis Cabezas.
Cabezas no era un apellido muy común, por lo que en ese momento comenzó a resonar una y otra vez su nombre en mi mente. Un nombre que se instaló por lo que significó su muerte y por lo que posteriormente inspiraría en la elección de mi profesión, ya sea el periodismo como el de fotógrafa.
El reportero gráfico de 36 años trabajaba en la cobertura de la temporada de Pinamar junto a su compañero y amigo Gabriel Michi para la revista Noticias. Fue secuestrado, golpeado, baleado y calcinado en su auto Ford Fiesta blanco en una cava situada en el kilómetro 385 de la ruta 11, a unos pocos kilómetros de la entrada principal de Pinamar.
Su muerte fue tan impactante que al día de hoy, 25 años después se sigue exigiendo justicia, una justicia que a pesar de haber llevado a prisión y reclusión perpetua a los responsables del crimen, Gustavo Prellezo (policía y autor material del asesinato) y los integrantes de la banda “Los Horneros” (Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana), así como Gregorio Ríos, jefe de Seguridad de Yabrán, no ha sido suficiente para los amigos, familiares y colegas.
“Tuvimos un primer juicio que fue una condena ejemplar, pero después Casación bajó la condena y ninguno de los responsables terminó cumpliendo la condena como deberían haberlo hecho”, denunció Gladys Cabezas, hermana de José Luis a la prensa.
En este sentido, la periodista y reportera gráfica Dolores Ripoll, perteneciente a ARGRA (Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina) sostiene que “como reporteros creemos que no hubo justicia, por eso el reclamo de justicia sigue vigente. (…) Hubo mucha gente que participó de este crimen planificado que nunca fue investigada y fue condenada, por decirlo de alguna forma, castigada. Así que no, considero que no hubo justicia en este caso”.
José Luis Cabezas que se desempeñaba como fotógrafo, en febrero de 1996, junto a su compañero Gabriel habían logrado poner rostro al empresario “más enigmático y poderoso de la historia argentina, de quien no se conocían imágenes pese al poder que había desarrollado”, sostuvo Michi en el documental “Cabezas” publicado el sábado en CSN.
En 1995 el ministro de economía Domingo Cavallo denunció en el Congreso, donde debatían la privatización o no del Correo Argentino, que “existía una mafia enquistada en el poder” y el jefe de esa mafia sería el empresario telepostal de OCA Alfredo Yabrán. A partir de ahí la prensa puso sus ojos en develar la imagen del empresario que le costaría después la vida al reportero.
Dolores Ripoll, es una de las encargadas de organizar los homenajes en Pinamar junto a vecinos y colegas que todos los 25 de enero se congregan en el monolito de los recuerdos, situado en frente de la terminal de Pinamar, como también en la cava, lugar donde asesinaron al fotógrafo.
La reportera cuenta que “acá en Pinamar encontramos como un grupo de vecinos, digo encontramos porque somos varios los reporteros gráficos que venimos a participar, especialmente en el homenaje en Pinamar. Un grupo de vecinos que se juntaban todos los años. Que sufrían muchas trabas por hacer ese homenaje”.
Esas trabas, indica, tienen que ver “generalmente con amenazas o represalias desde el ámbito laboral de parte de quienes eran y son los intendentes. Cortes de luz. Un montón de situaciones que parece mentira que a 25 años todavía se sigan viviendo acá en Pinamar”.
Respecto al porqué continúan esas amenazas, la fotógrafa sostiene que “creo que por un lado tiene que ver con la profesión del periodista que molesta, que saque cosas a la luz, que se investigue, eso sigue molestando. Creo que pasa más por ahí que por lo de José Luis Cabezas puntualmente”.
Por otro lado, señala que si bien cree “que hay mucha gente que sabe cosas que nunca hablo. Que hay gente que todavía tiene miedo de hablar del tema o de acercarse o de contar cosas. De participar de los homenajes y prefiere guardar silencio por una cuestión de recaudo y porque hubo mucha gente involucrada que eran policías. Eso genera mucho miedo también”.
En esta línea, en el informe sobre el juicio oral y público por el homicidio del reportero gráfico realizado por ARGRA y el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) afirman que: “si bien hemos denunciado las limitaciones de la investigación, podemos no obstante afirmar que la sentencia dictada sanciona a una parte importante de los instigadores y los partícipes del crimen. Podemos concluir entonces que el objetivo fue razonablemente cumplido. Aunque sigue siendo necesario profundizar la investigación para determinar otros partícipes y cómplices del crimen, así como los responsables de las maniobras de encubrimiento”, en relación a la lista de involucrados que no han sido incluidos en la causa para ser juzgados.
“Amenazar a un periodista con decirle ¡ojo no publiques! porque te va a pasar lo que le pasó a Cabezas, es una forma horrenda de amenaza porque todos tenemos en claro lo que sucedió. Y se utiliza también como una forma de coartar la libertad de expresión y tratar de que la persona desista de eso que está investigando y eso que quiere contar, como para que la impunidad siga imperante” Sostuvo Ripoll.
Sin embargo, más allá de esa parte espantosa, el objetivo principal que tienen los vecinos y reporteros es que también la gente y los turistas que están en ese momento, se acerquen, se interesen y sepan quien fue José Luis Cabezas.
Homenajes
Este martes, José Luis Cabezas será recordado con distintas actividades previstas en el día, al cumplirse el aniversario número 25 de su crimen.
La Asociación de Reporteros Gráficos de la República de Argentina (ARGRA) realizará este martes, un acto presencial a las 11 horas, en la sede de la entidad, en Venezuela 1433.
Mientras que a partir de las 20 horas en el Monolito José Luis Cabezas, en el acceso a la ciudad de Pinamar (frente a la terminal) se dará comienzo con un recorrido histórico, una memoria fotográfica que estará emplazada en el lugar, donde se contará a través de imágenes los momentos más significativos de estos 25 años. Además, se entregarán reconocimientos a quienes cuidaron y sostuvieron la memoria en esa ciudad balnearia a lo largo de todo este tiempo y se contará con la participación de artistas y referentes locales de Pinamar.
Para finalizar se procederá a plantar un pino en recuerdo de estos 25 años, momento que estará acompañado de la canción “Enero Gris” compuesta por Martin Echeverria. Esta iniciativa de plantar memoria está relacionado con que José Luis “amaba la naturaleza, amaba Pinamar”, tanto así que en su casa de Capital Federal tenía un Ficus en su patio pequeño. “A raíz de ese arbolito todos los 25 de enero plantamos un pino acá en Pinamar, y, en muchas otras provincias hemos llegado a regalar arbolitos a la gente que se acerca a participar del homenaje. Como un símbolo de vida y como un símbolo también de que sembrar este árbol es ayudar a que crezca la memoria y perdure por todos los años venideros”, señaló Dolores.




