Los golpistas en Guinea, que capturaron al presidente Alpha Condé y disolvieron las instituciones, aseguraron el lunes que respetarán los contratos económicos y mineros, y evitarán cualquier cacería de brujas, en un intento por tranquilizar a los inversionistas extranjeros y a los ciudadanos.

El líder golpista Mamady Dumbuya aseguró que el comité que ahora está al frente de este país, importante productor de bauxita y minerales respetará todas sus obligaciones y seguirá promoviendo las inversiones extranjeras en el país.

Además, prometió un gobierno de unidad nacional encargado de llevar a cabo una transición política, sin dar más detalles. Los golpistas anunciaron un toque de queda y cerraron las fronteras por aire y tierra.

Fuente: La Jornada