Trabajadores del Instituto de Oncología A.H. Roffo-UBA realizarán este viernes 16 de julio, a las12, una concentración en la puerta del hospital, ubicado en Avenida San Martín 5481 de la Ciudad de Buenos Aires, y a las 12.30 brindarán una conferencia de prensa para denunciar el despido de un compañero que se encontraba con licencia psiquiátrica.
Compartimos comunicado:
DESPIDEN A UN TRABAJADOR CON LICENCIA PSIQUIÁTRICA EN MEDIO DE LA PANDEMIA
La salud mental de los trabajadores de la salud también es esencial
Con gran preocupación e indignación, informamos que han anunciado el despido del Instituto Roffo de un trabajador que se encuentra en tratamiento psiquiátrico. Se trata de Pablo Boglio quien tiene más de 15 años de antigüedad en el Instituto y actualmente se desempeña en el Área de Intendencia-Maestranza. Estamos frente a un hecho completamente ilegal y una acción inhumana por parte de la dirección del Área de Recursos Humanos y las autoridades del Instituto. Debido a su cuadro y condiciones de salud mental, Pablo no pudo cumplir en tiempo y forma con la entrega de algunos certificados médicos. Dichos certificados existen y ya fueron enviados a Medicina Laboral. La institución estaba al tanto de su tratamiento, ya que Pablo realizó el pedido médico por el mismo y presentó el primer certificado correspondiente donde consta su diagnóstico, tratamiento y esquema de medicación. Pero nada de esto le importa a la dirección de Recursos Humanos, que decidió dar curso a la resolución de cesantía sin instancias de advertencia, de contención y sin intervención de ningún médico laboral ni junta médica.
El anuncio de esta medida es un claro hecho de abandono de persona, dejando a Pablo sin su fuente de trabajo en medio de la situación que atraviesa y poniendo en riesgo su cobertura médica. En el Instituto Roffo, de especialidad oncológica, lidiamos con la muerte a diario, atendemos y cuidamos a pacientes de riesgo. Es indignante que desde la dirección de Personal no se cuide a los trabajadores. Agrava esta situación, que el compañero es parte de un sector de trabajadores que no comparte las ideas y prácticas de la actual Comisión Interna.
La conducción de la Comisión Interna no ha tenido ningún gesto de contención con la situación que viene atravesando Pablo durante este tiempo conociendo su situación de salud. Contener y velar por el bienestar del conjunto de los trabajadores es el rol de nuestros representantes gremiales. No fue este el caso de nuestra Comisión Interna. Quien luego, frente al despido no ha realizado ningún tipo de acción para impedirlo, su última respuesta fue el jueves 8 de julio por la noche por WhatsApp: “Lo que aclararon en la reunión hoy es que la resolución ya está hecha y se envió esta semana a su casa y se habló de que él puede presentar un descargo y el director resolverá”.
Frente a la inacción de la Comisión Interna, a la intransigencia de las autoridades con quienes nos hemos reunido para que reviertan su decisión, y como trabajadores no docentes acudimos a los representantes de nuestro sindicato APUBA para que intervengan de forma inmediata y no permitan este injusto e ilegal despido que inclusive desconoce el DNU presidencial que prohíbe los despidos en pandemia.
Ante esta noticia y para contener a Pablo, sus compañeros de trabajo estamos a su lado para acompañarlo en su estado de salud y estamos en alerta para impedir que quede en la calle. Por tal motivo, Pablo ya cuenta con un abogado y asesoramiento legal correspondiente. Necesitamos de la solidaridad y apoyo de todos y todas. Por eso acudimos a todas las comisiones internas y representaciones gremiales de las dependencias de la UBA, al conjunto de los trabajadores de la salud y a todos los organismos de derechos humanos para que no permitamos semejante atropello.
No vamos a permitir que a quienes estuvimos y estamos trabajando en pandemia, nos dejen en la calle por motivos de salud mental. Pablo trabajó durante todo el 2020 en plena pandemia en el sector febriles del Instituto. Pablo somos todos, porque la salud mental de los trabajadores de la salud también es esencial. No somos descartables.
Trabajadores del Instituto Roffo




