Tras cumplirse los pasos formales de notificación de la resolución por la cual el juez César Jiménez ordenó su libertad en el marco del Hábeas Corpus presentado por la madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, María Ovando abandonó el Penal de Mujeres de Villa Lanús y viajó de regreso a su domicilio en la ciudad de Eldorado. Había sido condenada en octubre pasado a una pena de 20 años de prisión, acusada de no haber impedido el abuso sexual hacia una de sus hijas y una de sus nietas. La causa es considerada por su defensa y numerosas organizaciones que la acompañaron como un armado judicial en su contra. Apenas 48 horas después de la liberación, la fiscal de Misiones María Laura Álvarez apeló la excarcelación de Ovando.

El juez Jiménez ordenó la libertad de Ovando en el marco de un recurso de Hábeas Corpus presentado a su favor por la Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) Nora Cortiñas. Allí se reclamaba que se cumpla el derecho de María Ovando de aguardar el resultado de una sentencia definitiva en las mismas condiciones en las que llegó hasta el juicio oral.

Ovando llegó a la instancia oral en libertad, con una intachable conducta procesal a lo largo de más de cinco años de proceso judicial. Asimismo, el juez Jiménez valoró en su decisión favorable a la libertad la situación de vulnerabilidad en que quedaron los hijos que María Ovando tenía a cargo al momento de ser detenida, tratándose de un menor de edad y de un adulto con problemas de salud crónicos. También evaluó el estado de salud de Ovando, quien padece un cuadro de diabetes e hipertensión que se le agravaron en prisión.

La sentencia por la que Ovando fue condenada a prisión junto a Marcos Iván Laurindo y Lucas Sebastián Ferreira se encuentra, por su parte, apelada por las defensas, y le tocará al Superior Tribunal de Justicia de la provincia expedirse por la confirmación o la revocación de la condena.

“Se está reparando en algo todo el daño que sufrió María, sus hijxs y toda su familia en estos años de persecución judicial, y nos llena de expectativas para lograr su absolución”, expresó Roxana Rivas, una de las defensoras de Ovando.
En tanto, desde Buenos Aires, Nora Cortiñas afirmó: “Una alegría muy grande nos dio esta resolución”.

Sin embargo, la alegría duró poco, porque apenas 48 horas después de la liberación, la fiscal Correccional y de Menores 1 de Posadas, María Laura Álvarez, apeló la excarcelación de Ovando.

La funcionaria judicial expresó que “la detención de María Ovando no es ilegal o arbitraria. Es una condenada por un tribunal natural y competente. Los fundamentos de la prisión no fueron arbitrarios o irrazonables. Fue condenada a 20 años por delitos graves (…). La sentencia se encuentra en el Superior Tribunal, con Casación. El habeas corpus no es la vía. Un juez inferior no puede arrogarse facultades revisores de sentencia”.

Al respecto, Roxana Rivas, abogada de Ovando, señaló que esta apelación “pone en duda la procedencia del habeas corpus para la libertad de María confundiéndolo con las medidas cautelares y la posibilidad de que sean revisadas por el tribunal que lleva la causa”.

“Nuestro sistema judicial penal no prevé el recurso de apelación para este tipo de resolución, es decir para la excarcelación, por lo que se agota la instancia y las vías para poder revisar su detención (…). Entonces, la única vía es el habeas corpus, basado en la ilegalidad de la detención de María desde el punto de vista que ella llega a la sentencia en libertad y que recién en la sentencia condenatoria se ordena su detención”, agregó la letrada en diálogo con la Agencia Télam, y adelantó: “Claramente hay un trabajo corporativo, seguramente con el fiscal Federico Rodríguez, para intentar volver a meter presa a María”.

Fuente: Equipo Misionero de DDHH, Justicia y Género / Agencia ACTA-CTA / Telam.