Germán Ramón Gómez, joven de 27 años, fue detenido por la policía bonaerense y asesinado el 2 de junio de 2019 mientras estaba detenido en la comisaría 2da de Alejandro Korn. El caso de Germán es un homicidio a manos de la Policía Bonaerense, y por lo tanto un crimen de Estado. Por Colectivo Contra el Gatillo Fácil de La Plata.

Germán estaba acusado de robar y chocar un auto junto a otro joven, lo cual es materia de investigación y en todo caso no era motivo para quitarle la vida.

La Policía y la fiscal de San Vicente, Karina Guyot, quisieron instalar la versión de que Germán se suicidó, ahorcándose en su celda, colgándose de una reja con su propio pantalón. Germán era un chico joven con su compañera e hijos y con toda la vida por delante. Y si bien ya había vivido lo que significa estar privado de libertad, ¿por qué iba a querer suicidarse? Además Germán tenía problemas físicos en una pierna y en su hombro, lo que le hubiera impedido realizar la maniobra que le atribuyen para quitarse la vida.

Los responsables de la muerte de Germán son Gabriel González Coronel, oficial subayudante de la Comisaría 2da de Alejandro Korn, María Itatí Pachín, ayudante de guardia, el teniente Juan Francisco Baratti, el sargento Yaggi, el ayudante de guardia Bartemucci, el oficial de servicio Fernando Ortiz, el subcomisario y jefe de turno Osvaldo Bonino, y los comisarios Leonardo Rojas y Alejandro Nosach.

González Coronel, el principal responsable, le dijo a la fiscal Guyot que esa mañana pasó por el calabozo y vio a Germán de espaldas “apoyado contra la reja, parado”. Supuestamente le dijo que se levante y Germán no respondió. Supuestamente lo toca con una lapicera en espalda “pensando que se había dormido”, dijo González Coronel. Y supuestamente recién después de esto se dio cuenta que Germán estaba colgado de la reja del calabozo con su propio pantalón.

La causa está plagada de irregularidades. Cuando sucede una muerte violenta la policía y los fiscales están obligados a preservar la zona del hecho. Y la Resolución 1.390 de la Procuración de la provincia impide que si hay policías implicados sea la propia policía la que haga la instrucción del caso. Mucho más si se trata de una persona en custodia de la policía. Nada de esto se hizo.

La detención de Germán se realizó sin testigos. Una vez que Germán falleció, el que realizó la primera acta fue el propio González Coronel que escribió como si estuviera dando una testimonial, cuando en realidad es el principal sospechoso, y aprovechó para instalar su versión de los hechos.

La segunda acta, donde se informa lo sucedido a la UFI de San Vicente, la hace el propio subcomisario Bonino, direccionando la investigación y convalidando la versión que da González Coronel de los hechos.

La inspección ocular realizada el mismo día del hecho también la confecciona personal de la 2da de Korn, también sin testigos. Es el mismísimo Gabriel González Coronel el que realiza de puño y letra un croquis de la comisaría para presentarle a la fiscal Guyot.

Las testimoniales a los 4 principales testigos del hecho, Adrián Coronel, Lisandro Castro, Sergio y Gustavo Ledesma, todos detenidos esa mañana en la 2da de Korn, las toma las DDI La Plata, cuando debería haberlo hecho la fiscal. Otra irregularidad más.

El informe preliminar de autopsia dice: Causal de muerte – Asfixia mecánica – congestión y edema pulmonar – Ahorcadura. Una vez más, cuando hay una muerte violenta y dudosa, para determinar las causales de muerte hay que esperar el informe definitivo de autopsia, que hasta ese momento no existía. Pero la bonaerense siguió instalando la versión del ahorcamiento y suicidio.

La compañera y la hermana de Germán estuvieron presentes en la Comisaría en el momento en que los policías bajaron el cuerpo del joven. Habían ido a averiguar la situación de Germán y lo encontraron muerto. En la misma sede policial la fiscal Guyot las entrevistó, trató de justificar la versión del suicidio diciendo que “no quería seguir preso” y les dijo que ella iba a abandonar la causa porque “nosotros trabajamos con la policía”. La familia denunció que Germán tenía lesiones en el rostro, cosa que no se investigó nunca y si bien las lesiones en la cara estaban constatadas antes, en el informe del médico del policlínico de Guernica que lo revisó a Germán cuando lo detuvieron, no están descriptas al detalle y pueden ser otras lesiones distintas a las que presentaba el cuerpo ya sin vida de Germán. Además en el policlínico de Guernica no le detallaron un golpe en la cabeza que luego sí detallan cuando Germán estaba fallecido, y que pudieron ser lesiones posteriores a su detención.

Como la mayoría de las comisarías de la provincia, la 2da de Korn estaba superpoblada: alojaba a 23 detenidos, cuando tenía cupo para 12. Y de los 23 la policía tomó testimonial solamente a 4.

Ante la presencia de evidentes irregularidades la causa se trasladó de la fiscalía descentralizada de San Vicente a la UFI 6 de La Plata, a cargo de Marcelo Romero. La Comisión Provincial por la Memoria le planteó en septiembre pasado al fiscal Romero la necesidad de realizar una nueva autopsia, citar nuevamente a que den explicaciones a los policías sospechados y realizar varias pericias complementarias, cosa que todavía no fue contestada.

Las muertes en comisarías y cárceles siguen siendo moneda corriente en la provincia de Buenos Aires, porque ningún gobierno, ni kirchnerista, ni de los fascistas de Cambiemos, se animó a meterle mano a La Bonaerense. Todos se sirven del aparato represivo para ejercer el control social.

Desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil venimos acompañando a la familia de Germán, yendo a marchar a la fiscalía de San Vicente, actualizando las novedades del expediente, presentando a su hermana como particular damnificada en la causa y sumando su testimonio ante la fiscalía que instruye la investigación. Seguiremos denunciando este crimen de Estado, así como denunciamos todos los delitos cometidos por el aparato represivo durante todos los gobiernos.

¡BASTA DE TORTURAS Y MUERTES EN COMISARÍAS Y CÁRCELES!

A GERMÁN LO MATÓ LA POLICÍA.

NI UN PIBE NI UNA PIBA MENOS.

EL ESTADO ES RESPONSABLE.