Los trabajadores de Kimberly Clark fueron violentamente desalojados por efectivos policiales en la madrugada de este miércoles de la planta de Bernal, que ocupaban pacíficamente en defensa de sus fuentes laborales. Varios fueron detenidos y liberados horas más tarde. Ahora la fábrica se encuentra rodeada de fuerzas de seguridad.
A las 3 de la madrugada de este miércoles 4 de diciembre, más de 200 efectivos policiales ingresaron sin notificación previa y sin mostrar orden de allanamiento en la fábrica de Kimberly Clark de Bernal. Los desalojaron y detuvieron a 8 trabajadores (3 de ellos delegados) que ocupaban pacíficamente la planta tras el abandono de los dueños, y a otros 10 integrantes de organizaciones solidarias que se encontraban en el acampe.
“El desalojo y las detenciones se hicieron de forma ilegal. En estos dos meses de ocupación y lucha por nuestros puestos de trabajo la única respuesta que obtuvimos de parte del gobierno fue represión, desalojo, palos. Tuvimos diez audiencias en el Ministerio de Trabajo en las que el gobierno nacional se posicionó en todo momento del lado de la empresa, omitiendo nuestro reclamo que es muy elemental: seguir llevando un plato de comida a nuestras familias. De esta forma nos tratan, como si fuéramos unos delincuentes”, denunciaron los trabajadores frente a la Comisaría 8 de Bernal donde se encontraban los detenidos, que recién fueron liberados cerca del mediodía.
Tras lo sucedido, los trabajadores realizaron un corte total de la Autopista 25 de Mayo y también se sumaron a la movilización sobre la Avenida 9 de Julio convocada por organizaciones sociales.
Cabe recordar que la ocupación pacífica de la fábrica llevaba más de 70 días en rechazo a su cierre, incluso en los últimos días se había anunciado la puesta en marcha de una prueba de producción de la planta demostrando que, a pesar de lo que dice la empresa y la falta de respuesta por parte del Estado, su capacidad productiva se encuentra intacta.
Tras el violento desalojo, la zona de la fábrica está fuertemente militarizada, sobre la calle Espora desde el bajo nivel hasta la subida a la autopista.
“Esto no termina acá: los kimberlyanos vamos a seguir dando pelea”, afirmó tras su liberación el delegado Walter Relañez.




