La Asociación de Agentes de Propaganda Médica (AAPM) continúa su plan de lucha contra los despidos y abusos de la industria farmacéutica que tiene su epicentro en el laboratorio Elea Phoenix.
Hace pocos días, frente al Congreso de la Nación, se volvió a denunciar que los laboratorios no están atravesando ninguna crisis; que sus ganancias nunca dejaron de crecer pero aun así pretenden dejar en la calle a cientos de familias.
Es el caso del laboratorio Elea Phoenix que simuló una crisis para despedir a 120 trabajadores.
Este laboratorio contó en el 2018 con una facturación cercana a los 10 mil millones de pesos, una suba de al menos un 40 por ciento respecto del año anterior. Sus dueños, la familia Sielecki-Gold, ocupan el 9º lugar en el ranking de las familias más ricas del país, según la revista Forbes. Queda demostrado con estos despidos la falacia de la teoría del derrame: de la súper ganancia de la patronal los trabajadores recibieron telegramas de despidos.
La firme actitud gremial impidió la pérdida de 30 puestos de trabajo y obligó a la empresa a triplicar la indemnización en los 64 casos que acordaron su retiro. En represalia, envió telegramas de despido a 26 representantes gremiales: ya suman 12 los casos en que la justicia falla para obligar a la empresa a su reinstalación.
“Detrás de este fraude laboral hay una clara connivencia del Gobierno nacional, legisladores y la justicia”, denuncia Salvador Agliano, titular de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica (AAPM).
La AAPM continuará denunciando los despidos y los intentos de burlar las leyes por parte de los laboratorios con movilizaciones en todos los laboratorios que pretendan recortar puestos de trabajo, así como también en las empresas de sus accionistas, afirman sus dirigentes.
Fuente: ACTA y Canal Abierto




