Tras el plenario de comisiones convocado para este martes por la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, junto a las de Presupuesto y Legislación, se logró dictamen para avanzar en el tratamiento de la modificación de la actual Ley de Semillas y creaciones Fitogeneticas N° 20.247, que será tratada el próximo 21 de noviembre en el recinto. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Argentina – Según señalaron organizaciones campesinas, de agricultores/as familiares, de pueblos originarios, el contenido del proyecto que se busca aprobar no estuvo en debate público ni fue puesto a consideración en las audiencias que se realizaron en el último tiempo en la Comisión de Agricultura. Señalaron que se trata de una negociación llevada a puertas cerradas con corporaciones del agronegocio excluyendo a la enorme mayoría de los actores involucrados y a ciudadanos y ciudadanas en general, por lo cual la maniobra que buscan consumar es profundamente antidemocrática.
Afirmaron, a su vez, que busca otorgarle a las semilleras, como Bayer-Monsanto, Syngenta-Chemchina, Corteva (DowDuPont), Basf y otras, la posibilidad de terminar con el “derecho de uso propio” de los agricultores, y cobrar regalías cada vez que agricultores y agricultoras utilicen una semilla sujeta a derechos de obtentor; transformando así un derecho de todos en una excepción para algunos (inscriptos en registros ad-hoc).
La Ley vigente incluye este derecho que permite al agricultor reservar semillas de su cosecha para resembrarlas en el siguiente ciclo, “un derecho milenario de los agricultores que han desarrollado y perfeccionado sus técnicas que hoy pretende ser privatizadas por las corporaciones, quienes intentan adueñarse de nuestra semillas y por ende de nuestra alimentación”, señalaron desde la Asociación Por la Justicia Ambiental (AJAM).
A su vez, indicaron: “La regulación sobre la propiedad intelectual de las semillas implica un debate directo sobre la `posibilidad de apropiación y de mercantilización de nuestros bienes comunes’ y, siendo la ‘semilla´ para el productor el primer eslabón del proceso productivo, deviene elemental su resguardo para garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos. Los derechos de propiedad intelectual son instrumentales y deben estar subordinados al ejercicio de los derechos humanos fundamentales. En este sentido, todo régimen de propiedad intelectual, que haga más difícil el ejercicio de los derechos a la vida, la salud y la alimentación adecuada, es incompatible con las obligaciones en materia de derechos humanos que el Estado se ha comprometido a respetar y proteger”.
“Lo que está en juego es absolutamente vital”, señala, en un pronunciamiento que circuló durante este martes en oposición a las modificaciones a la Ley, la Multisectorial contra la Ley Bayer – Monsanto de Semillas junto a innumerables organizaciones campesinas, de agricultores/as familiares, de pueblos originarios, políticas, sociales y socioambientales.
Indican además que “en los países donde las corporaciones lograron imponer sus leyes de semillas pasan hechos totalmente cuestionables: la persecución de agricultores/as, la criminalización de los intercambios de semillas a partir de los cuales los argentinos comemos sano y saludable, la destrucción de cosechas y mayor control corporativo sobre los alimentos y sus precios, en detrimento de la soberanía alimentaria y tecnológica de nuestro país”.
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