Mas de 500 efectivos policiales utilizó el gobierno chaqueño para desalojar a los integrantes de organizaciones sociales que llevaban 60 días acampando en la plaza principal.
Desocupados que desde hace dos meses permanecían acampando en la plaza 25 de Mayo en Resistencia, Chaco, y reclamaban el cumplimiento de los acuerdos firmados por el gobierno provincial días antes de las ultimas elecciones (trabajo genuino – auto construcción de viviendas – becas – alimentos para comedores y merenderos – entre otros) fueron violentamente desalojados ayer.
Pasadas las dos de la tarde, en plena siesta chaqueña, alrededor de quinientos policías rodearon la plaza y sin previo diálogo, ingresaron de todas las direcciones, a su paso destruyeron las carpas y banderas mientras los efectivos de civil comenzaron a quemar las pertenencias de los acampantes.
En reclamo de la liberación de los dirigentes que aun permanecían detenidos, hoy unas 20 personas se encadenaron a las barandas del puente General San Martín.
En la provincia donde existe la mayor cantidad de argentinas/os pobres (26,3%) e indigentes (7,8%), es decir familias con ingresos menores a los $800, la respuesta del gobernador Jorge Capitanich a las demandas es la represión. No se trata de un hecho aislado ya que desde que se inició el reclamo por el cumplimiento de las promesas de campaña, los integrantes de las organizaciones sociales denunciaron las continuas amenazas, secuestros e intentos de desalojo que padecieron.
Por su parte, el ministro de Gobierno provincial, Juan Manuel Pedrini, dijo que asumía “plena responsabilidad” por lo sucedido, e intentó justificar la represión diciendo: “Para Resistencia sería nefasto que la plaza central se convierta en una gran villa y se consoliden las construcciones de las actuales carpas”. Lo que puede traducirse en “los desalojamos porque no cumpliremos nuestras promesas”.
Notas relacionadas
"Acampe y espera"

"A grandes manifestaciones populares, más represión"