Penitenciarios absueltos

Eran los encargados de la guardia la noche del 21 de julio de 2004 en que apareció ahorcado Sergio Jaramillo, en una celda de aislamiento la Unidad Penal Nº 23 de Florencio Varela. El joven había recibido amenazas por denunciar al servicio penitenciario; la justicia y los médicos habían ordenado medidas de monitoreo para resguardar su vida.

La familia de Sergio Jaramillo nunca creyó en la versión del suicidio. El joven había recibido golpes y amenazas de muerte por denunciar al Servicio Penitenciario Bonaerense, entre ellos a los jefes de la unidad de Batán, Julio Ferrufino y Roger Lobo, donde también había estado alojado. Un día antes de su muerte, Gustavo, su papá, había interpuesto un hábeas corpus por estos hechos.

13 años después, los agentes penitenciarios Cristian Méndez, Héctor Montes de Oca y Ariel Waiman fueron llevados a juicio acusados de homicidio culposo e incumplimiento de deberes de funcionario público.

La querella pidió condena por homicidio culposo en concurso ideal con incumplimiento de deberes de funcionario público, cuya pena en expectativa es de 5 años de prisión. La fiscalía, en tanto, acusó sólo por el incumplimiento de los deberes de los funcionarios.

La jueza Mabel Edith Yrigoyen del correccional Nº 2 de Quilmes decidió finalmente absolver a los acusados. 

Tras conocer el veredicto, Gustavo Jaramillo aseguró: “Esto recién empieza”.

Fuente: Agencia Andar