A pesar de que todas las pericias confirmaban la existencia de fusilamiento, absolvieron al policía de Mar del Plata que le disparó a Carlos de 21años, afirmando que se trató de en legítima defensa.

El 3 de setiembre de 2007, el ex comisario Roque Benítez le disparó por la espalda a Carlos Alejandro Suárez de 21 años, que se dirigía al quisco del barrio. Benítez aseguró que lo hizo porque había sentido ruidos y temía por su integridad física y la de su familia.
Durante el juicio que se desarrolló hace pocas semanas en los tribunales de Mar del Plata, los peritos demostraron que Carlos, al recibir el impacto mortal, se encontraba en movimiento, en sentido contrario a la vivienda de Benítez.
Previamente se había corroborado que el joven no llevaba ningún tipo de arma y que todos los objetos que portaba en ese momento le pertenecían.
Pero parece que a la Justicia últimamente nada le alcanza. Tanto es así que los jueces Carnevale, Martinelli y Sueyro resolvieron por unanimidad no sólo absolver a Benítez, sino también devolverle su arma calibre 38. Sí, la misma con la que mató a Carlos. Justificaron su decisión estimando la conducta del policía “como un estado de hecho, de necesidad y no buscado por quien se defiende contra una acción de peligro actual”. Afirmaron además que la conducta de Benítez “estaba destinada a suplir en cierto modo a la actividad defensiva del Estado, que por lo tardía haría al agravio irreparable”. Sin palabras.

Fuente: Correpi – http://antirrepresivomdp.blogspot.com