La Federación Obrera Ceramista inició un paro por tiempo indefinido en Cerámica San Lorenzo de Azul (provincia de Buenos Aires)   por entender que los 100 retiros voluntarios planteados por la empresa son “despidos encubiertos”.

La medida de fuerza para exigir la baja del plan de retiros voluntarios fue acompañada con un paro de cuatro horas por turno en las plantas del mismo grupo empresario ubicadas en Puerto Madryn (Chubut) y Villa Mercedes (San Luis), mientras en la fábrica de San Juan los operarios seguían el caso con detenimiento.
La compañía -propiedad de la multinacional del grupo Etex con sede en Bélgica y 118 plantas en 43 países- argumentó que tuvo que pedir el retiro a los 100 operarios debido a “una crisis económica”, pero los trabajadores dijeron que la firma no pudo demostrarlo a través de los expedientes administrativos.
“A pesar de las constantes inversiones que se realizaron para dilatar la discontinuación de la línea de revestimiento de pared, hoy ya no es posible mantenerlas operando debido a una baja en la demanda de este producto por una tendencia mundial en los últimos años”, justificó la firma, mediante un comunicado.
En ese sentido, sostuvo: “La compañía tuvo la necesidad de desvincular a las personas de esta línea de producción en Azul con el fin de mantener sus operaciones viables en el mercado argentino”.
Fundada en 1950 en la provincia de Santa Fe y absorbida por el grupo Etex en 1993, Cerámica San Lorenzo Argentina es la compañía de mayor trayectoria en el mercado nacional de porcellanatos, pisos y revestimientos cerámicos.
Hugo De Franchi, secretario general del Sindicato Ceramista local, subrayó que la compañía envió carta documento a los cien cesanteados instándolos a “arreglar una salida de la compañía”, lo cual el sindicato entiende como una “ola de retiros voluntarios que encubren despidos”.
De Franchi puntualizó que los trabajadores reclamaron la intervención en el conflicto del ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Villegas, y del jefe de la misma cartera pero a nivel nacional, Jorge Triaca.
En paralelo, los operarios afectados y el resto de sus compañeros de la planta de Azul decidieron realizar un acampe frente a la fábrica hasta que se dé marcha atrás con esa decisión, dado que entienden que “la empresa no está sufriendo ninguna crisis económica”.
El sindicalista dijo que parte del plan de lucha y para lograr la intervención estatal en el conflicto, le envió cartas documento a Triaca; al presidente Mauricio Macri y a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.
“Que se produzcan despidos directos o sean retiros voluntarios sin ninguna duda a corto, mediano o largo plazo perjudica a la comunidad porque son puestos de trabajo que se pierden y es un salario que se pierde dentro del consumo de la ciudad”, fustigó De Franchi.
La compañía, por su parte, insistió: “En este marco de reorganización, la empresa ofrece la posibilidad de un retiro voluntario para aquellas personas que estén interesadas”. 
“Esta propuesta consiste en el pago del 100% correspondiente a la indemnización legal para cada persona y un plus adicional que se evaluará en cada caso, dependiendo el puesto y antigüedad de cada uno”, sostuvo, mientras garantizó la continuidad en la actividad en el resto de las plantas.

Fuetne: Agencia Noticias Argentinas