El 11 de noviembre pasado se realizó el juicio oral ante el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Nro 2 de Quilmes donde se imputó a un niño de graves delitos y donde actuaba el fiscal que solicitó sanciones a su abogado Eduardo Soares. Durante el proceso se desnudaron las carencias y limitaciones de las acusaciones y del sistema judicial.

En mayo de 2014, un adolescente de 16 años salió de su casa a la mañana, fue a comprar a un almacén a media cuadra y cuando regresó se le lanzaron encima agentes de la Policía Bonaerense con la intención de detenerlo. Cuando el joven ingresó a su casa, los efectivos rompieron la puerta de una reja perimetral y luego, al no poder romper la entrada del ingreso, rompieron la ventana y poniendo el arma en su cabeza lo sacaron de los pelos y lo golpearon. Lo acusaron de haber robado armado una moto, de tentativa de robo del arma reglamentaria y lesiones a uno de los policías y de atentado y resistencia a la autoridad. Sin embargo, para esta acusación solo se utilizaron las actas policiales, ya que en ningún momento hubo actuaciones por parte de la justicia.
“La causa era una más de las tantas que la Gremial defiende, de las que estamos acostumbrados y que hubiéramos trabajado para lograr la absolución del joven sin que nadie hubiera tomado conocimiento. De un hecho más de arbitrariedad policial entre tantos cientos de todos los días. Era además una causa que nuestro compañero (Soares) la tomó como parte de su trabajo de abogado y no como una causa política o politizada, ni siquiera en nombre de la Gremial de Abogados. Pero todo cambió de rumbo cuando en la audiencia donde se determinó que la causa iba a juicio, nuestro compañero le enrostró la farsa policial al Fiscal manifestando que se trataba de ‘una típica causa armada por la policía, convalidada por la Fiscalía’, lo que le valió un pedido de apartamiento de la defensa y requerimiento de sanciones a los colegios de abogados ‘por falta de Decoro’”, explicaron desde la Gremial.
La Defensa llevó 4 testigos del barrio y 5 testigos de concepto, entre ellos, Nora Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora), quien conoce al adolescente desde muy chico porque acompaña a su padre a la Plaza de Mayo en apoyo a las Madres.
Tras los testimonios, el fiscal se vio obligado a desistir de la acusación de robo con armas. Los policías que detuvieron al chico declararon que habían recibido un llamado del 911 alertando de un robo producido por un joven “de tez morena que vestía una campera o pullover marrón” y que con esos datos se dijeron “¿no será ese?” cuando vieron al adolescente que terminaron deteniendo a los golpes. Finalmente, el Fiscal debió retirar toda acusación y solicitar él mismo la absolución del joven.
“Sin embargo queda el gusto amargo de saber que si este pibe no contaba con una defensa adecuada hoy estaría condenado a varios años de prisión. La impotencia de saber lo que es la Justicia en un sistema de explotación y miseria. La bronca contenida de tener la certeza de que el Fiscal triunfa sin realizar ni una sola actividad, que en este sistema solo alcanza con la versión policial. Y lo peor de todo, lo más grave: la ausencia de defensa, peor que una defensa mala o con limitaciones es una defensa que no está. La defensa oficial NO ESTUVO NUNCA, ni siquiera en el sublime momento que debe estar un defensor que es en la declaración indagatoria. Y eso se convalida siempre en todos los estratos de la Justicia, desde un oscuro fiscal que persigue niños pobres hasta los más altos Tribunales. No podemos dejar de asombrarnos por las contradicciones existentes entre lo que dicen altos funcionarios judiciales, académicos del Derecho, profesores, eruditos e intelectuales de la Justicia y lo que son ellos mismos cuando la administran. Y de la brecha cada vez más ancha que hay entre los que ejercemos el Derecho en la mugre de las trincheras como son las Mesas de Entradas de Fiscalías y Juzgados, y los expedientes judiciales y los que lo hacen en la pulcritud de los Despachos o las aulas académicas. Estamos en el mismo Mundo, solo que decidimos estar del otro lado del mostrador del sistema. Esta es la Justicia contra la que nos enfrentamos”, afirmaron desde la Gremial a través de un comunicado.

Nota relacionada: Una nueva causa armada por la policía, con complicidad judicial