Lo hizo la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) al director del Servicio Penitenciario Federal, Emiliano Blanco, tras diversas denuncias recibidas y relevamientos efectuadas por este organismo. El pedido es por la implementación de guardias nocturnas activas en aquellas unidades que alojan a mujeres embarazadas y/o con hijos.
A partir de distintos relevamientos realizados por el Equipo de Género y Diversidad Sexual de la PPN, se detectó que la Unidad N° 31 de Ezeiza no cuenta con guardias médicas nocturnas activas; tampoco funcionan en el Complejo Penitenciario Federal de Noroeste Argentino (CPF III) de la localidad salteña de Güemes.
Esta situación se agravó el mes pasado, cuando una mujer embarazada alojada en la U31 debió parir a su hijo dentro del pabellón, luego de una serie de irregularidades en la atención por parte del centro médico del penal. Lamentablemente el bebé falleció a las pocas semanas de vida, lo que motivó la presentación de una denuncia penal por parte de la Procuración.
Cabe agregar que entre 2008 y 2013, se registró el fallecimiento de dos mujeres también alojadas en la Unidad 31, que padecían cáncer de cuello uterino y no recibieron la atención médica indicada. Allí murieron además dos niños que convivían con sus madres en esa unidad.
Ante esta situación, la PPN recomendó al director nacional del Servicio Penitenciario Federal que se implemente una guardia médica obstétrica y pediátrica nocturna activa, en la Unidad N° 31 de Ezeiza y en el Complejo Penitenciario Federal III de Güemes.
“Reiteramos, una vez más, que el Estado debe cumplir con su responsabilidad de garantizar condiciones dignas de detención, una debida protección a la integridad física y un verdadero acceso al derecho de salud de las mujeres privadas de libertad”, afirmaron desde la Procuración.
Fuente: Prensa PPN




