Claudio Salas fue condenado en primer término a prisión perpetua por matar al adolecente de 14 años de un tiro en la nuca. Luego, la justicia neuquina lo benefició quitando el agravante de abuso de función y juzgándolo solo por homicidio simple. Mientras la querella mantiene un recurso de queja ante la Corte Suprema de la Justicia, el Tribunal de Impugnación confirmó la rebaja en la pena del efectivo.
El 19 de diciembre de 2012 Braian Hernández viajaba con unos amigos en un auto por la Ciudad de Neuquén. La policía recibió un alerta sobre un vehículo similar y comenzaron a perseguirlos. Los jóvenes se asustaron y aceleraron, por lo que Salas bajó del patrullero y disparó. La bala le pegó a Hernández en la nuca y al día siguiente falleció. El efectivo diría después que utilizó su arma en legítima defensa porque vio un revolver dentro del auto e incluso un fogonazo.
Salas fue llevado a juicio en noviembre del 2013 y condenado a prisión perpetua por haber matado abusando de su función de policía. Ocho meses después, un giño estatal del Tribunal Superior de Justicia quitó el agravante que lo sentenció y modificó la pena a homicidio simple.
En abril de este año, se dictó la nueva condena para Salas de solo 15 años de prisión. Desde entonces, la querella representada por la agrupación Zainuco mantiene un recurso de queja en la Corte Suprema.
Tras una audiencia en la que las partes expusieron sus argumentos, el Tribunal de Impugnación resolvió por unanimidad mantener la pena de 15 años. Es decir, un policía utilizó su arma reglamentaria para dispararle a un auto en el que viajaba un grupo de jóvenes, mató de un disparo a uno de ellos por la nuca y esta acción para la justicia neuquina no implica un abuso de su función.




