La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) será querellante en la causa que investiga la actuación de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) durante la última dictadura cívico militar (1976-1983). La presentación oficial se realizará este martes 11 de agosto, a las 17.30, la calle 54 Nº 487 de La Plata, Provincia de Buenos Aires.
Participarán Adolfo Pérez Esquivel (presidente de la CPM), Hernán Schapiro (fiscal por delitos de lesa humanidad de La Plata) y víctimas de la persecución política e ideológica desplegada por la DIPPBA.
En Argentina ya se han condenado a 563 represores y se encuentran procesados 889; sin embargo las acciones de inteligencia han permanecido invisibilizadas. Éstas determinaban los “blancos” a perseguir, y fueron condición necesaria para el secuestro, asesinato y desaparición de personas.
La CPM será querellante en una causa que investiga las acciones de inteligencia de la policía de la provincia durante la última dictadura militar. El efectivo cumplimiento del derecho a la memoria, la verdad y la justicia, impulsa la demanda que busca juzgar estas acciones como parte constitutiva del terrorismo de Estado.
Según explican desde la CPM, el accionar represivo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad tuvo como soporte principal un exhaustivo trabajo de inteligencia estatal cuya acción principal era la persecución política, en el marco de la denominada “comunidad informativa”. Para esto, fue imprescindible la existencia de un burocrático sistema basado en el fichaje y archivo documental y un sofisticado entramado territorial.
En ese planificado e ilegítimo circuito de producción de información, la DIPPBA desempeñó un papel fundamental; las leyes orgánicas y los decretos que reglamentan el funcionamiento interno dan cuenta de la jerarquización y de la condición secreta de los servicios de inteligencia a partir de la asunción del coronel Ramón Camps como Jefe de Policía. Esta decisión significó, de hecho, una militarización de las fuerzas seguridad: los medios policiales quedaron bajo control directo de la autoridad militar y, durante el desarrollo de sus misiones específicas, ejecutaron acciones contra la “subversión”.
“Las actividades de inteligencia fueron parte constitutiva del plan de exterminio y del modus operandi del terrorismo de estado. Es imprescindible que la justicia investigue y condene por estos delitos”, mencionó la directora general de la CPM, Sandra Raggio.
Durante los años 1976-1983, la DIPPBA contó con 16 delegaciones desplegadas en todo el territorio de la provincia y 1200 agentes abocados a la persecución ideológica que consistía en acciones de seguimiento oculto directo sobre la víctima, investigaciones a sus vecinos y observancia sobre sus familiares y lugares de trabajo. Esto constituyó una base de información que se volvió imprescindible a la hora de actuar sobre las futuras víctimas de secuestro, tormentos, torturas, desaparición.
La detallada documentación que surge de los archivos de la DIPPBA permite demostrar que, en el marco del Terrorismo de Estado, las acciones de ilegítimas de inteligencia precedieron en la casi totalidad de los casos a los delitos que hoy se juzgan como crímenes de lesa humanidad.
Desde que se anularon las leyes de impunidad en el año 2005, la CPM ha presentado documentos de la DIPPBA con carácter probatorio en 2735 causas, que permitieron llegar a sentencias condenatorias en 129 juicios. Sin embargo, todavía hoy no han sido juzgadas las acciones de inteligencia de la policía de la provincia de de Buenos Aires como elementos centrales del Terrorismo de Estado.

Seguinos en redes
Últimas noticias
- Las políticas represivas desplegadas en 1000 días del gobierno de Javier Milei
- 20 años de un cine que surge de las luchas
- Clase abierta Justicia por Alan Paz
- Se aprobó la expropiación de la última casa de Rodolfo Walsh
- Emotiva despedida a una enorme luchadora: ¡Hasta la victoria siempre, compañera Patricia Walsh!



